Pedro Martínez de Alegría Pinedo. - Secretario General Técnico. Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras. Vitoria-Gasteiz.
D. Rafael Aranguren Ilardia. - Jefe de Proyectos. Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras. Vitoria-Gasteiz.
Desde julio de 2007 el mundo se halla inmerso en la más importante crisis global sufrida desde la Gran Depresión de 1929. La crisis de las hipotecas de baja calidad norteamericanas, desatada durante el verano de 2007, fue punta de iceberg y detonante de una crisis sistémica, sin precedentes por su magnitud y ramificaciones.
No es pacífico el debate sobre las raíces profundas de esta crisis, pero sí hay un amplio consenso que sitúa su origen en el sistema financiero: una combinación de liquidez excesiva y de tipos de interés bajos, inflamada por innovaciones financieras toleradas por autoridades monetarias y supervisoras, dio lugar a una muy importante expansión crediticia basada en riesgos de calidad progresivamente decreciente y a burbujas especulativas de determinados activos, muy especialmente viviendas. Este proceso se produjo en un entorno de un ciclo económico de crecimiento excepcionalmente largo y boyante, que indujo a creer que los ciclos ya no existían y que se había dado paso al crecimiento continuo, y en el que los mercados secundarios de valores se habían acostumbrado a una dinámica de romper cotas al alza sin límite aparente.
A pesar de la evidencia de algunos muy importantes desequilibrios presupuestarios y de balanzas de pagos en países desarrollados, y del notable incremento de los precios de muchas materias primas, se ponía un gran énfasis en el potencial en desarrollo de algunos países emergentes, haciendo caso omiso a situaciones forzadas artificialmente en el mercado de divisas y al importante descenso de las tasas de ahorro en los países desarrollados.
En los últimos tres años y medio, el crecimiento económico mundial ha estado lastrado por la evolución recesiva de las economías de los países desarrollados. A su vez, el sistema financiero internacional ha atravesado uno de los períodos más convulsos y complicados de su historia, especialmente por la fragilidad del sistema crediticio, por la debilidad presupuestaria de algunos Estados, y por las tensiones en los mercados de divisas.
En este seminario se plantea utilizar un enfoque sistémico, abordando los desequilibrios que se han puesto de manifiesto en diferentes ámbitos, y evaluando sus alternativas de desarrollo en pro de un modelo que sea social y económicamente sostenible desde un prisma global.
De ahí que el análisis de las familias y empresas se centre, por una parte, en su endeudamiento, tanto desde un prisma cuantitativo como cualitativo, porque el mismo puede ser tanto una herramienta de progreso como un factor de bloqueo del crecimiento. Las empresas, en un entorno globalizado, se enfrentan a los retos de la innovación y la competitividad. Estos factores inciden directamente, a su vez, en individuos y familias, en términos de formación y mercado de trabajo.
Los Estados y sus instituciones, especialmente los de las economías desarrolladas, están viéndose muy afectados en sus políticas presupuestarias y política sociales del estado de Bienestar como consecuencia de la ralentización de la actividad económica y de los importantes recursos destinados a apuntalar sus respectivos sistemas financieros nacionales, al tiempo que están experimentando importantes tensiones de financiación externa de sus déficits, causa y consecuencia de los desequilibrios existentes entre los principales países emergentes y las economías desarrolladas.
Un caso que merece especial análisis es el de la Unión Europea. La evolución de la crisis ha hecho que las peculiaridades jurídico-políticas de esta institución supranacional hayan sido puestas a prueba, saliendo a la luz sus rigideces y puntos de fricción que proporcionan lecciones para su gobernanza. Y, por alcance, este análisis se quiere extender a otras instituciones supranacionales, como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial de Comercio, especialmente en estos tiempos en que se está produciendo un desplazamiento del eje geopolítico global y su actividad podría ser decisiva para una gobernanza y alineamiento global de objetivos e intereses.
La presencia y la actividad de las autoridades monetarias y supervisoras ha sido crucial durante esta crisis. La decidida y presta actuación coordinada de las autoridades monetarias en los momentos siguientes al estallido de la misma fue determinante en su evolución posterior. Hoy es el momento en que se plantean cuestiones acerca de su papel y de su ámbito que parece preciso abordar, y especialmente los desajustes entre regulaciones que puede volver a ser fuente de importantes desequilibrios.
Finalmente, el sistema crediticio, absolutamente básico para el funcionamiento del modelo económico vigente, se ha situado en el epicentro de la génesis y de las consecuencias de esta crisis financiera. En estos momentos se están produciendo planteamientos de diferente índole que pueden ser determinantes de su futura evolución (Basilea III, el acta Dodd-Frank,...) y la crisis ha hecho que se sometan a consideración algunos aspectos de su estructura y funcionamiento cuya resolución será determinante de su necesaria solvencia y estabilidad.
En síntesis, en este seminario se pretende analizar, desde el prisma de los diferentes agentes económicos, aquellos elementos de carácter sistémico y desequilibrios que han emergido a causa de la magnitud de la vigente crisis, tratando de determinar qué modificaciones se pueden acometer con el fin de situarnos en un escenario de desarrollo económico y social sostenible a nivel global.
En colaboración con la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras.
Precio de matrícula: hasta el 31 de Mayo: 75 €. A partir del 1 de Junio: 90 €.
Validez académica: 30 horas.
Idioma oficial: Castellano.
Actividad europea.
