
El objetivo del presente informe consiste en ofrecer una panorámica general de la relevancia económica del sector de servicios técnicos y de con-sultoría a empresas en la CAPV, haciendo referencia tanto a aspectos cuantitativos (análisis de las principales variables económicas del sector, evolución, etc.) como cualitativos (situación actual, análisis DAFO, perspectivas,...).
En cuanto a la metodología empleada, la parte cuantitativa del informe se ha construido mediante el tratamiento y comparación de la información estadística disponible, en tanto que el análisis de carácter cualitativo se ha basado en documentos, informes, artículos especializados y entrevistas con agentes vinculados al sector. El informe se encuentra estructurado en cinco capítulos. En el primero de ellos, de carácter introductorio, se delimita la actividad objeto de estudio. El segundo capítulo aborda la situación actual de los servicios a empresas en la UE, en tanto que los capítulos tercero y cuarto, se centran en la situación actual de los servicios técnicos y de consultoría a empresas en España y en la CAPV, respectivamente. Por último, el capítulo quinto recoge la visión sectorial más cualitativa, mediante una descripción de las claves estratégicas, de la posición competitiva y de las perspectivas que se ciernen sobre el sector.
A nivel europeo el sector de Servicios Técnicos y de Consultoría a Empresas se halla integrado en una agrupación más amplia que son los Servicios a Empresas,no disponiéndose de información estadística desagregada y homogénea para el primer caso, en este apartado se hace referencia a los datos de la agrupación más amplia, es decir, los Servicios a Empresas. En éstos se incluyen las actividades inmobiliarias, las actividades de alquiler de maquinaria y equipos, las actividades informáticas, las actividades de Investigación y desarrollo y otra serie de actividades incluidas bajo el epígrafe nºotros servicios empresariales" (división 74 de la CNAE-93), el cual engloba actividades tales como contabilidad, auditoría, consultoría, servicios técnicos de ingeniería, de arquitectura, etc. Los servicios empresariales concentran el 8,5% del empleo y el 15,3% del valor añadido total de la UE, generando más riqueza que los servicios de banca, seguros, transporte y comunicaciones juntos y un volumen similar de empleo. Además, el sector ha experimentado un significativo desarrollo en las últimas dos décadas; en el periodo 1995-1998, por ejemplo, la población ocupada en el sector ha aumen-tado un 16,4%. Por lo que se refiere al tejido empresarial, el sector de servicios a empresas en la Unión Europea se compone de cerca de tres millones de empresas, que operan principalmente en los mercados nacionales. Alemania e Italiaconcentran el mayor número establecimientos (23% y del 22% del total de la UE, respectivamente), con amplia ventaja sobre España (14%), Francia (14%) y Reino Unido (13%).
Las pequeñas y medianas empresas predominan en el sector, de forma que las empresas de menos de 50 empleados concentran el 54% de la producción sectorial y el 52% del empleo; entre éstas, destacan especialmente las microempresas (cuyas plantillas no superan los 10 empleados) ya que concentran por sí mismas el 33% de la producción y el 35% del empleo sectorial. Por su parte, las empresas que cuentan con al menos 250 empleados aglutinan el 29% de la producción y el 35% del empleo del sector.
Las perspectivas de cara al futuro son favorables, ya que no hay motivos que induzcan a pensar que la pauta de crecimiento sectorial observada en los últimos tiempos vaya a cambiar. Al contrario, las autoridades de la UE prevén que el desarrollo tecnológico y la internacionalización generarán nuevos servicios a empresas que a su vez, contribuirán a crear más empleo y más riqueza.
En un contexto de crecimiento y cambio estructural de la economía española, las actividades terciarias han experimentado un fuerte avance y se han situado como el principal sector de actividad. Los servicios a empresas representan una parte significativa de esta nueva economía de servicios y contribuyen de forma decisiva al desarrollo económico general; de hecho, durante las últimas dos décadas este tipo de servicios han registrado los mayores niveles de crecimiento en la economía, tanto en términos de empleo como de valor añadido.
Los servicios técnicos y de consultoría a empresas en España generan un volumen de negocio que ronda los 22.800 millones de euros (3,8 billones de pesetas), cifra que representa el 30% de la cifra de negocio total del sector de servicios a empresas. El valor de la producción, por su parte, supera los 18.800 millones de euros (3,1 billones de pesetas): los servicios de consultoría generan el 60% de la misma y los servicios técnicos generan el 40% restante.
La capacidad de generación de renta del sector es ciertamente elevada; de hecho, la participación del valor añadido en la producción se sitúa en una media del 67%, superando la tasa que corresponde al sector de servicios a empresas (62%) o al conjunto del sector terciario (58%). Más concretamente, la participación de los costes de personal en la producción se sitúa en el 32%, en tanto que el excedente bruto de explotación generado representa el 35%.
Por otro lado, la población ocupada en el sector se aproxima a las 615.000 personas, de las que aproximadamente 450.000 (73%) trabajan en calidad de asalariados. La productividad del sector alcanza un valor de 29.540 euros por empleado (4,9 millones de pesetas), en tanto que el salario medio ronda los 18.630 euros (3,1 millones de pesetas).
Por lo que se refiere a la estructura empresarial, en el año 2000 el número de establecimientos del sector supera los 231.000, con un incremento del 29% respecto a 1995. El 41% de los establecimientos desarrolla su actividad en el campo de los servicios técnicos y el 59% restante en el de consultoría a empresas. La distribución geográfica de la actividad pone de manifiesto una elevada concentración espacial, con clara relevancia de Madrid, Cataluña y Andalucía: estas tres comunidades concentran el 54% del total estatal de establecimientos y el 69% del empleo asalariado.
De cara al futuro, las perspectivas de crecimiento de los servicios técnicos y de consultoría a empresas en España son muy favorables, en vista del potencial que representan fenómenos tales como la globalización, la permanente reestructuración de las empresas, el outsourcing, la internacionalización de los negocios, las nuevas tecnologías de la información y comunicación, las crecientes exigencias en materia de calidad, medioambiente, etc.
A lo largo de los últimos años los servicios a empresas han incrementado significativamente su importancia en la economía vasca. En el año 2000, por ejemplo, la participación de este sector en el VAB de la CAPV se sitúa en el 16%. Dentro del sector de servicios a empresas, los servicios técnicos y de consultoría a empresas representan una parte fundamental: concentran el 41% de la población ocupada, el 45% del valor añadido, el 39% de la producción y el 54% de los establecimientos. Concretamente, en 1999 la producción de los servicios técnicos y de consultoría a empresas en la CAPV asciende a 2.533,1 millones de euros (421.477 millones de pesetas), cifra que denota un incremento del 84% respecto a 1994.
Los servicios de consultoría generan el 41% de la producción y los servicios técnicos el 59% restante. Por su parte, el valor añadido bruto del sector asciende a 1.391,6 millones de euros (231.534 millones de pesetas) y concentra por tanto el 55% del valor total de la producción. La distribución por subsectores de actividad en términos de VAB se encuentra más equilibrada (49% y 51% en el caso de la consultoría y los servicios técnicos, respectivamente) que en términos de producción, por lo que la productividad de los servicios de consultoría resulta más elevada.
El sector contabiliza en el año 2000 un total de 12.730 establecimientos y más de 34.000 empleados, con lo que el tamaño medio empresarial se sitúa por debajo de los 3 empleados. En este sentido, una de las características más destacables de la estructura empresarial del sector es su elevado grado de atomización, de forma que el 84% del total de establecimientos contabilizan 2 o menos empleos.
Por subsectores de actividad, los establecimientos que prestan servicios de consultoría a empresas representan el 57% del total del sector y los establecimientos de servicios técnicos concentran el 43% restante; en cambio, ambos subsectores concentran la misma cuota de empleo (50%), lo que denota que las actividades de servicios técnicos son algo más intensivas en trabajo. Desde el punto de vista territorial, destaca el predominio de Bizkaia, donde se concentra el 58% de la población ocupada y el 53% de los establecimientos.
El principal proveedor del sector de servicios técnicos y de consultoría a empresas es precisamente el propio sector, concentrando el 35% de las compras de materias primas empleadas en su proceso de producción.
A continuación le siguen el sector de comercio al por mayor, el sector de edición y artes gráficas y las actividades inmobiliarias, las cuales concentran en conjunto el 25% de las compras del sector. El análisis input-output también pone de manifiesto el carácter intermedio del sector; en este sentido, el 70% de su producción se utiliza como inputs intermedios en la actividad de otros sectores productivos. Como sectores de destino destacan, además del propio sector, la administración pública, las actividades inmobiliarias, el comercio al por mayor, la construcción y la banca.
El desarrollo de la actividad del sector de servicios técnicos y de consultoría a empresas viene marcado por una serie de factores y características que resultan fundamentales para su competitividad, en el sentido que todas revelan su posición competitiva así como los retos a los que deberá enfrentarse en un futuro próximo. Como claves estratégicas del sector, destacan las siguientes:
Como fortalezas más importantes del sector, destacan las siguientes:
Las principales debilidades del sector serían:
Por lo que respecta a las principales oportunidades del sector, cabe citar:
En cuanto a las principales amenazas del sector, destacan:
El desarrollo futuro del sector vendrá marcado además de por la evolución del entorno económico, por la capacidad de iniciativa de las empresas que operan en el mismo. Las previsiones apuntan hacia elevados incrementos en la facturación de las empresas del sector, especialmente en aquéllas que prestan servicios relacionados con Internet y las nuevas tecnologías.
