
El presente informe sectorial se centra en el sector fabricante de material médico quirúrgico que, de acuerdo con la Clasificación Nacional de Actividades Económicas, le corresponde el código de actividad 33.100 y se integra en el sector 33 relativo a la fabricación de equipo e instrumentos médico quirúrgicos, de precisión de fabricación de material de precisión, óptica y relojería (grupo 33).
Forma parte de la serie de estudios seriales auspiciados por la Federación de Cajas de Ahorros Vasco Navarras y que vienen realizándose ininterrumpidamente desde 1984. El objetivo es presentar la panorámica del sector desde el ámbito internacional y UE, el conjunto del Estado y la CAPV, y se hace referencia a las principales variables macroeconómicas, tales como participación en el PIB, empleo y actividad exterior. Asimismo se presta especial atención a las perspectivas y potencialidad del sector y a la capacidad de respuesta del tejido empresarial vasco, de manera que, la aproximación cuantitativa se completa con la visión cualitativa y la reflexión estratégica relativa al escenario de futuro.
En esta ocasión se trata de una panorámica mundial ya que resulta ineludible recoger la actividad desarrollada por países como EE.UU. y Japón. En este sentido, resulta destacable la posición de dominio de la industria estadounidense que en 1997 alcanzó un valor de 39.541 millones de ECUs, cifra muy superior a la correspondiente al conjunto de la UE (18.881 millones de ECUs) y de Japón (6.473 millones de ECUs). Estas diferencias se acentúan al considerar el VAB generado, de forma que a EE.UU. le corresponden 25.778 millones de ECUs frente a los 8.897 y 3.037 millones de ECUs correspondientes a la UE y a Japón, respectivamente.
El segundo hecho a resaltar en cuanto a la evolución reciente del mencionado sector es su dinamismo ya que entre 1985 y 1997 la producción europea ha crecido un 141,6%, ligeramente por encima de la de EE.UU. (106,9%) y Japón (63,6%) de forma que en el entorno europeo la participación de este sector en el del valor añadido generado por la actividad industrial está entre el 3,02% (Irlanda) y el 0,27% (España).
En términos de empleo, las estimaciones apuntan que en 1997, 265.905 personas estaban ocupadas en este sector en EE.UU., un tercio más que en el europeo y seis veces su ocupación en Japón. Las empresas son, en general, de pequeño y mediano tamaño que oscilan entre 50 trabajadores (EE.UU.) y 15 trabajadores (Japón). Este resultado global esconde la importancia de los grandes conglomerados del sector de forma que la estrategia empresarial vigente en la última década ha consistido en distintas maniobras de absorción y fusión, que sólo en 1997 se materializaron en 70 operaciones de un valor de más de 7.000 de dólares.
La potencialidad del sector está fuera de toda duda: crece la población, su capacidad de gasto y su conocimiento en cuanto a cuáles son sus necesidades de salud. Por otra parte, se diversifican las tecnologías, aumentan los desarrollos sobre proyectos novedosos y se acerca el uso de ciertos instrumentales al usuario. Ello configura un espacio de crecimiento prácticamente sin interrupción, donde la consideración de la totalidad de los países como destino comercial y oferta competidora se hace imprescindible.
Como ya se ha apuntado, el sector fabricante de material médico quirúrgico en España apenas representa el 0,3% del valor añadido industrial y de hecho, registra uno de menores índices de especialización productiva en el contexto de la UE. Pero, así y todo es un sector dinámico que en 1998 ronda una producción cercana a los ochenta mil millones de pesetas. En la producción del sector destaca el peso de la línea de actividad relativa a equipos e instrumentos de medicina y cirugía (39,9%) seguido del de prótesis y artículos ortopédicos (25,7%), registran un peso menor las restantes líneas de productos. La participación en términos de empleo mejora la relativa a valor añadido generado, de forma que representa alrededor del 0,4% del empleo industrial y 37,2% del sector en el que se inscribe (material de precisión), participación consolidada en el último quinquenio.
Centrando la atención en la estructura productiva del sector fabricante de material médico quirúrgico en España, se estima que el empleo del sector es de alrededor de los nueve mil ocupados repartidos en un importante número de pequeñas empresas, que resulta en un tamaño medio de siete trabajadores por establecimiento, lejos del promedio de 14-15 que corresponde al sector industrial en su conjunto. Considerada la evolución del empleo junto con las restantes variables, se obtiene que la facturación por empleo supera los diez millones de pesetas con una senda claramente creciente, al igual que el valor añadido generado por empleo, situado en algo más de 4 millones de pesetas.
Pero, este ritmo en la producción no es suficiente como para atender la demanda internamente generada. Así, las principales magnitudes de comercio exterior, destacan, en primer lugar, la importante dependencia de la producción exterior y el muy inferior valor de la producción exportada, de forma que la tasa de cobertura es del 28,3%, que incluso muestra una senda ligeramente creciente en los últimos cinco años. Y en segundo lugar, que son las importaciones provenientes de EE.UU. y Alemania las que suponen casi la mitad del total importado (43%) y por el contrario justamente alcanzan el 10% como destino de la exportación realizada por el sector español.
Como ya se ha mencionado, el tamaño medio de las empresas del sector es de alrededor 7 trabajadores, pero además, resulta que en 1998 un 95,6% tiene menos de diez trabajadores y coincide que, son las unidades de producción de grandes empresas transnacionales las que se colocan en los escalones de empleo superiores. Por último, es importante señalar que es un sector concentrado en las comunidades de Madrid, Cataluña y Valencia, estando presente en las restantes comunidades pero con relación a algunas actividades concretas, como son la relativa a prótesis (dental, básicamente) y ortopedias.
La presencia del sector fabricante de material médico quirúrgico en el contexto de la CAPV corre similar suerte a la señalada en el caso del Estado. Representa en torno al 0,6% del empleo industrial y el 0,3% del VAB generado por el conjunto de la industria vasca en 1998. En este sentido, puede decirse que es un sector "pequeño", si bien con relación a la estructura productiva vasca que reflejan las Tablas Input-Output de 1995, su aportación en términos de VAB es similar a la industria cárnica o al transporte aéreo y en términos de empleo, a la industria láctea y al transporte marítimo.
Atendiendo a la estructura productiva del sector y dada la limitada información con respecto al ámbito vasco en cuanto a la longitud de las series estadísticas, se ha establecido la comparación de la mencionada estructura con las correspondientes al sector de material de precisión en su conjunto y a la industria manufacturera. De este análisis comparado se deduce que la participación de los consumos intermedios con respecto a la producción es muy inferior entre el primero frente a los segundos. En segundo lugar, la participación del valor añadido bruto es, consecuentemente, muy superior en el caso del sector fabricante de material médico quirúrgico frente a los otros dos agregados productivos, situación que se puede traducir en rentabilidad media que supera el valor del conjunto de la industria vasca. Y en tercer y último lugar, nótese que esta situación también se produce en el contexto del Estado, si bien, los resultados de las empresas vascas mejoran la media del sector en España.
El análisis comparado de la cuenta de resultados del sector pone de manifiesto los dos grandes rasgos del conjunto empresarial que forman parte del mismo: su rentabilidad y su pequeño tamaño (empleo). De esta forma, los indicadores calculados sobre el empleo (ventas o valor añadido por empleo) muestran un resultado inferior al del conjunto del sector de material de precisión y/o del sector industrial. Sin embargo, los indicadores calculados a partir del beneficio de explotación sobre ventas o el valor añadido sobre ventas muestran un muy superior resultado de la industria fabricante de material médico quirúrgico frente a las otras dos agrupaciones sectoriales.
La inversión en I+D, medida con relación al gasto de intramuros y al empleo que requiere con respecto al empleo total, muestra unos resultados que apuntan ya otra de las características del sector. Así, para los dos años de referencia (1995 y 1997) puede decirse que la inversión en I+D es muy inferior en el sector fabricante de material médico quirúrgico con respecto al grupo sectorial en el que se incluye (material de precisión). En la explicación de esta situación se alude a la composición sectorial a partir de las distintas líneas de productos y aunque no existe una referencia estadística concreta, resulta orientador apuntar que el grueso de las empresas consideradas dentro del sector se dedica principalmente a la actividad protésica (dental) y a la ortopedia y que además, resulta en ocasiones realmente difícil deslindar qué parte de la actividad es netamente productiva con la que es de comercialización de otras marcas que completan su oferta y, en principio, no precisan de esta inversión.
De la información relativa a la actividad exterior se concluye que, en primer lugar, la CAPV es básicamente importadora de manera que la tasa de cobertura es del 37,8%. En segundo lugar y en referencia a los mercados origen de las importaciones, al igual que en el caso del Estado, la parte principal del volumen importado proviene de EE.UU. y de Alemania (45,3% en 1998), por el contrario y diferenciándose del conjunto del Estado, Alemania y Francia son los principales destinos de las exportaciones (71% en 1998).
La propensión exportadora muestra la cuota de la producción que se destina a los mercados exteriores. Como media, el sector exporta alrededor del 8% de su producción. Este resultado junto con el relativo a la actividad en I+D esconde realidades diferentes según las líneas de actividad a las que se haga referencia. Así, y aunque no hay una constatación estadística, la composición del tejido productivo del sector apunta a dos comportamientos subsectoriales diferenciados: de una parte, el relativo a la actividad protésica y la ortopedia, de escasa (o nula) presencia en los mercados exteriores y escasa o irrelevante actividad en I+D, por el contrario las empresas dedicadas a los equipos y material médico quirúrgico (electromedicina, instrumentos y aparatos de medicina y cirugía, etc.) basan su desarrollo y consolidación empresarial en su incorporación al mercado mundial y en el desarrollo de sus productos mediante la inversión en I+D.
Esta presentación de la actividad productora de material médico quirúrgico en la CAPV se cierra con la descripción de su presencia territorial y el tamaño empresarial. En 1998 y de acuerdo con el peso de la actividad protésica y de la ortopedia, la presencia empresarial se ajusta a la distribución de la población, correspondiendo a Bizkaia la mayor presencia (55,6%), seguida de Gipuzkoa (31,4%) y finalmente, Alava (13%). En cuanto al tamaño medio por establecimiento, el sector en la CAPV todavía reduce el resultado correspondiente al año 1998 y señalado para el Estado, de forma que de 7,5 se queda en este caso entre tres y cuatro empleos.
En el capítulo quinto del presente documento se presentan los principales factores que han incidido e incidirán en el desarrollo del sector a medio y largo plazo. Para ello, se ha considerado la información relativa a la demanda sanitaria, la evolución de la oferta de servicios que ha respondido a esa demanda y los factores que han incidido en la misma, como la progresiva descentralización de la oferta asistencial, los programas de autogestión hospitalaria, etc. Pero además, se ha considerado la información relativa al importante dinamismo de la oferta proveedora de estos equipamientos e instrumentos médico quirúrgicos en relación al papel central que tiene la actividad de I+D.
De forma simultánea se ha evaluado la posición del tejido empresarial vasco frente a los retos que se plantean, apuntando los déficits que merecen atención y respuesta. El análisis del conjunto de la información se recoge en la matriz DAFO.
| OPORTUNIDADES | AMENAZAS |
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| FORTALEZAS | DEBILID ADES |
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Estrategias y actuaciones de futuro La estrategia de la cooperación Actuar coordinadamente y bajo criterios cooperadores es, a menudo, la única vía de superar el efecto tamaño puesto que aunque se alude al pequeño tamaño como el factor que propicia la flexibilidad y la agilidad de las estructuras en escenarios cambiantes, también es cierto que se constituye en un obstáculo para el desarrollo de proyectos empresariales que requieren "suficiente tamaño". Las empresas del sector fabricante de material médico quirúrgico ya vienen desarrollando distintas iniciativas que suponen la cooperación interempresarial, entre las que habría que destacar las dirigidas a la representación-presentación frente a terceros, el desarrollo de servicios comunes para los asociados y la comercialización conjunta. Visto el positivo resultado de cada una de las iniciativas mencionadas, es preciso continuar ahondando en nuevas fórmulas de cooperación.
La estrategia de la investigación La importancia del desarrollo del producto desde los recursos e inversión en I+D de la empresa justifican que se dedique un apartado propio. Cooperar como forma de compartir resultados, objetivos y recursos es una fórmula que ya ha dado sus frutos en otras zonas y que ya se ha iniciado en el caso de la CAPV. De esta forma mejora la rentabilidad de la inversión investigadora de los distintos agentes implicados (universidad, centros tecnológicos, empresas, profesionales de la medicina,...). Pero, de momento responde a proyectos muy concretos y liderados (en general) por una empresa.
En este campo y dada la potencialidad del sector, la actuación sobre el sector debería ser más "ambiciosa" y más "claramente apoyada", de forma que:
La estrategia de la especialización Si imprescindible resulta cooperar y potenciar la investigación en torno al sector, la especialización es el tercero de los elementos en los que ha de basarse el desarrollo del sector. Es preciso conocer exhaustivamente cada nicho de mercado, anticipando nuevas necesidades e incluso asesorando en posibles reajustes en el producto. La apuesta de una empresa pequeña por un determinado producto compromete la práctica totalidad de sus recursos por lo que difícilmente pueden abordarse en distintos frentes y por tanto, es prácticamente imposible el desarrollo de procesos paralelos. La especialización basada en el propio desarrollo tecnológico es la única vía para alcanzar y mantener una posición competitiva en un sector terriblemente diversificado en materiales, desarrollos, tecnologías, etc.