
El objetivo del presente trabajo es ofrecer una visión panorámica del sector de artes gráficas de la Comunidad Autónoma del País Vasco, prestando un especial énfasis en dos aspectos: por un lado, el análisis de la evolución reciente y situación actual de la industria vasca de artes gráficas, y por otro, apuntar tentativamente las perspectivas que se ciernen sobre las misma.
En cuanto a la metodología, para la realización del informe se ha recopilado y analizado la información estadística disponible (tanto estadísticas generales como específicas). Ese análisis se ha completado y contrastado con los estudios y documentación ya existentes relativos al sector, así como con la información cualitativa facilitada por agentes integrantes del mismo.
Siguiendo las pautas de informes sectoriales anteriores, éste se estructura en cinco capítulos. El primero de ellos, de carácter introductorio, se dedica a delimitar la actividad objeto de estudio, poniéndose de manifiesto sus peculiaridades específicas y su relevancia histórica, económica y cultural. La situación del sector en la UE y en el Estado español se analiza en los capítulos segundo y tercero, respectivamente.
Por lo que respecta al desarrollo de la actividad del sector de artes gráficas en la CAPV, estrechamente relacionada con lo acontecido a nivel estatal e internacional, se analiza en el capítulo cuarto, destinándose el capítulo quinto al análisis de su posición competitiva y sus perspectivas.
La industria estadounidense de artes gráficas lidera el ranking de esta actividad a nivel mundial, claramente por delante de la japonesa, mientras que la Unión Europea se sitúa como tercer área productora.
Dentro de la Unión Europea, la industria de artes gráficas ostenta un peso significativo en el conjunto de la actividad industrial, superior al de sectores como el de fabricación de muebles, manipulados de papel y cartón, maquinaria de procesamiento de datos y equipamiento de oficinas, o la industria de electrodomésticos.
En la actualidad, en la UE-15 se dedican a la actividad de las artes gráficas algo más de 60.000 empresas que emplean alrededor de 970.000 personas, alcanzando una facturación ligeramente superior a los 100.000 millones de ecus en 1997. Esa cifra es superior a la demanda interna de productos de artes gráficas, de manera que la balanza comercial de la Unión Europea en esta actividad (caracterizada por su escasa intensidad comercial) presenta tradicionalmente un saldo superavitario.
Por países, España ocupa el quinto lugar del ranking de países productores de artes gráficas en la UE (con una cuota del 7,6% del total de la producción), situándose por detrás del Reino Unido (22,4%), Alemania (21,9%), Francia (15,9%) e Italia (9,3%); y por delante de países como Holanda, Suecia, Bélgica o Finlandia.
En cuanto a la evolución de la actividad sectorial en los últimos años, la industria comunitaria de artes gráficas, con toda su importancia histórica y cultural, es una actividad madura que acumuló un rápido crecimiento hasta finales de los años ochenta. Esa fase expansiva se extiende hasta el año 1991, y coincide con la fase alcista del ciclo económico en la Unión Europea. A partir de 1991 la industria de artes gráficas registra un estancamiento en su actividad, en el marco de la crisis económica internacional registrada en los primeros años noventa que afectó a la generalidad de los sectores industriales. La recuperación económica registrada en estos últimos años ha permitido al sector empezar a superar esa crisis e incrementar sus niveles de actividad, aunque sin alcanzar los niveles de crecimiento de los últimos años de la década de los ochenta.
La industria de artes gráficas española mantiene una relevancia apreciable en el conjunto del sector industrial, representando el 5,2% del total en términos de empleo, el 3,6% en el caso de la producción, y el 4,7% en términos de valor añadido generado.
El sector está integrado por alrededor de 13.500 establecimientos industriales que emplean a cerca de 123.000 trabajadores. Así, la actividad se caracteriza por la acusada atomización de las empresas, de modo que el tamaño medio de los establecimientos es inferior a los 10 trabajadores. La reducida dimensión, por una parte, le otorga a las empresas una gran flexibilidad, aunque, por otra parte, se enfrentan a la problemática asociada a las pymes.
Respecto a la distribución geográfica de la actividad sectorial por Comunidades Autónomas, se constata una fuerte concentración de la actividad en las Comunidades de Madrid y Cataluña, y más concretamente en el área de influencia de Madrid y Barcelona. Ya a notable distancia de esos dos grandes centros de actividad, aparecen la Comunidad Valenciana, el País Vasco y Andalucía; mientras que la actividad también alcanza cierta relevancia en Castilla León, Castilla La Mancha y Aragón.
En relación a la evolución reciente de la actividad, la producción de la industria de artes gráficas española alcanzó los 1.789.845 millones de pesetas en 1996, consolidándose la tendencia de crecimiento iniciada en 1994, y la salida de la fuerte crisis padecida por el sector a principios de la década (1991-1993), en la que la actividad resultó muy afectada por el fuerte descenso en las producciones publicitarias, y el notable encarecimiento de su principal materia prima: el papel. Además, en la actualidad las perspectivas en el mercado interior son más optimistas, debido al crecimiento de la demanda ligada a la apreciable expansión por la que atraviesa la economía. En ese contexto, es de destacar el buen comportamiento registrado por las exportaciones de la industria de artes gráficas española, aunque ésta se caracteriza, al igual que en el resto de las economías, por su baja propensión exportadora (en el caso español las exportaciones vienen a suponer alrededor del 8% del total de la producción).
Aportación del sector a la actividad industrial de la CAPV
El sector de artes gráficas es una industria tradicional (aunque sometida a importantes cambios tecnológicos), que cuenta con un importante arraigo en la CAPV, tanto desde la vertiente puramente económica (en él operan el 4,6% del total de los establecimientos industriales de más de 9 empleados de la CAP) como desde la vertiente histórica y cultural.
En la CAPV desarrollan su actividad en la industria de artes gráficas algo más de 1.100 establecimientos, de los cuales alrededor de 130 emplean a más de 9 trabajadores. Se trata, por tanto, de una actividad caracteriza por la pequeña dimensión media de sus establecimientos donde prepondera la pequeña y mediana empresas, en muchos casos de carácter familiar.
En cuanto a la distribución territorial de la actividad de artes gráficas en la CAPV, dada la importancia de la relación con el cliente en esta actividad, los establecimientos de artes gráficas se extienden por todo el territorio, observándose no obstante una concentración entorno a las principales zonas de demanda, fundamentalmente las áreas de influencia de las tres capitales vascas. En ese contexto, el 59,7% de los establecimientos de más de 9 empleos se ubican en Bizkaia, participación algo inferior a la registrada en términos de empleo, 62,4%. Por su parte, en Gipuzkoa se ubican el 30,6% de los establecimientos y el 28,8% del empleo, mientras que para el caso de Alava esas participaciones se reducen al 9,7% y 8,8% respectivamente.
El análisis por subsectores de actividad refleja que el de otras actividades de impresión (sin incluir la impresión de periódicos) es el que ostenta un claro predominio sobre el resto, suponiendo más de la mitad de la actividad sectorial en términos económicos (55,2% del total de los establecimientos y el 54,4% del empleo). A continuación se sitúa el subsector de edición (20,9% de los establecimientos y 29,2% del empleo); mientras que el peso del resto de subsectores (preimpresión y postimpresión) es significativamente más reducido.
La industria vasca de artes gráficas representa el 4,2% del total del empleo generado por el sector a nivel estatal, participación ligeramente superior a la registrada en términos de valor añadido (4,0%), e inferior a la observada en términos de establecimientos (4,6%), cifras de las que se desprende que el tamaño medio de los establecimientos vascos es ligeramente inferior a la media estatal. El análisis por subsectores, refleja una cierta especialización productiva en las actividades de preimpresión (composición y fotograbado), en las que la participación vasca se eleva hasta el 8,7% tanto en términos de empleo como de valor añadido.
Siguiendo en líneas generales las tendencias observadas a nivel internacional y estatal, el sector vasco de artes gráficas atravesó por una acusada crisis a principios de la presente década (1991-1993).
A partir de 1994 se constata una sensible recuperación de la actividad, alcanzando la producción sectorial cifras cercanas a los 92.000 millones de pesetas a lo largo del trienio 1994-1996, aunque también es de destacar un cierto estancamiento de la actividad sectorial en ese nivel productivo. En ese contexto, la buena coyuntura por la que atraviesa la economía en la actualidad permite augurar un buen comportamiento de la demanda de productos gráficos, que a su vez permitirá consolidar y expandir la actividad sectorial.
Por lo que se refiere al comercio exterior, las exportaciones presentan una tendencia creciente en los últimos años (la gran mayoría de esas exportaciones corresponden al subsector editorial), aunque conviene resaltar que la actividad se caracteriza por la baja tasa de comercio exterior (en el caso del País Vasco las exportaciones únicamente representan entorno al 5,0% de su facturación). En cuanto a las importaciones, éstas se caracterizan por su escaso nivel en términos absolutos, registrándose además un descenso de las mismas en los últimos años.
En relación a la estructura de la cuenta de resultados, el sector vasco de artes gráficas se caracteriza por una participación de los consumos intermedios sobre las ventas notablemente inferior a la media industrial, al contrario de lo que ocurre con los gastos de personal, los servicios exteriores y las amortizaciones. Esa situación determina que el peso relativo del resultado empresarial del sector sea significativamente superior al registrado para el conjunto de la industria vasca (aunque la reducida dimensión media de los establecimientos limita la generación de recursos en términos absolutos).
El sector adolece de una escasa actividad en términos de I+D (ligada en buena medida a la atomización del sector). En ese contexto, al igual que ocurre a nivel estatal, una de las debilidades más acusadas del sector es su elevada dependencia de los proveedores exteriores de maquinaria y bienes de equipo, que son los que lideran la investigación y desarrollo de los procesos productivos.
El sector de artes gráficas es una industria tradicional en constante renovación, de manera que la renovación tecnológica es un reto permanente para el sector. Las nuevas tecnologías se consolidan (el ordenador se ha implantado de forma absoluta en el mundo de las artes gráficas) y exigen la readaptación de las empresas a las mismas. Esas renovaciones han afectado especialmente al proceso de preimpresión (cada vez más abierta y digital), aunque también trasciende a las fases posteriores del proceso productivo. En la actualidad cabe destacar la tendencia a eliminar el fotolito, la introducción en la era digital (introducción de sistemas de impresión digital que generan la impresión bajo demanda, y la modernización de los sistemas tradicionales de impresión).
En ese contexto, el esfuerzo inversor de las empresas juega un papel clave en el desarrollo de su actividad, en un marco en el que los avances tecnológicos exigen la readaptación de los procesos productivos y en el que cobra especial relevancia el viejo dicho de "renovarse o morir". Asimismo, como consecuencia del empleo de maquinaria y técnicas nuevas, surge una fuerte necesidad de formación y reciclaje del personal (tanto operarios como directivos) para hacer frente a las exigencias derivadas de la correcta utilización de un equipamiento industrial de avanzada tecnología.
Análisis Input-Output El análisis de las tablas input-output de la CAPV muestra que el propio sector de artes gráficas es a su vez su principal proveedor de inputs intermedios (27,6% del total), seguido de cerca por la industria papelera (22,7%), y ya a mayor distancia por los sectores de otras actividades empresariales (13,6%), comercio al por mayor (11,6%), e industria química (7,0%). En relación al origen geográfico de esos inputs utilizados por el sector vasco de artes gráficas, el 54,7% proceden de la propia CAPV, el 32,0% del resto del estado, y únicamente el 13,3% del extranjero.
Respecto al destino de la producción, el 46,8% se destina a la demanda final, mientras que el 53,2% restante se utiliza como inputs intermedios en otros sectores de actividad, entre los que destacan el de otras actividades empresariales y el propio sector de artes gráficas.
La relevancia de la industria de artes gráficas en la actividad económica de la CAPV también se aprecia por la atención recibida desde la Administración Vasca en su Política Industrial. En ese sentido, cabe resaltar que el sector de artes gráficas fue objeto de atención en el Plan de Relanzamiento Excepcional (PRE), aplicado en la segunda mitad de los ochenta, aunque también hay que señalar que las acciones se concentraron únicamente en un reducido numero de empresas del subsector de impresión en offset (concretamente se acogieron al programas un total de 20 empresas).
Análisis DAFO En el desarrollo de la actividad del sector de artes gráficas destacan una serie de aspectos sobre los que gravita la competitividad de sus empresas: la innovación tecnológica, las inversiones, la cultura empresarial, la formación del personal, y la rivalidad existente.
En ese contexto, los principales puntos fuertes del sector vasco de artes gráficas son las siguientes:
Por lo que se refiere a los principales puntos débiles del sector, cabe reseñar:
Respecto a las principales amenazas existentes de cara al futuro desarrollo del sector, cabe apuntar:
Finalmente, entre las oportunidades que se presentan para la industria vasca del mueble destacan las siguientes: