
En la línea de informes sectoriales anteriores, el presente trabajo tiene como objetivo analizar la industria vasca fabricante de maquinaria de elevación y manipulación. Tal y como habrá ocasión de comprobar a lo largo del informe, existen, cuando menos, dos factores que justifican el esfuerzo realizado en el estudio del sector. De una parte, la escasez o práctica inexistencia, de trabajos anteriores; de otra, la importancia que alcanza este sector en el País Vasco, no tanto en cuanto a su peso sobre el conjunto de la industria vasca como en relación al protagonismo que presenta en el seno del sector español fabricante de equipos de elevación y manipulación.
La elaboración del informe se ha apoyado en la recopilación y análisis de información disponible sobre el sector en cuestión así como en la realización de entrevistas entre empresas del mismo. A la hora de realizar los contactos con estas últimas se ha estimado más conveniente centrar la atención en aquellas actividades que un mayor nivel de implantación presentan en la CAPV.
El trabajo se ha estructurado en cuatro capítulos. En el primero de éstos se efectúa una introducción general al informe al tiempo que se lleva a cabo la definición del sector objeto de estudio. El análisis de la industria de elevación y manipulación en la Unión Europea (UE) y España se aborda en el capítulo segundo. Asimismo, en éste se apuntan de modo tentativo las principales tendencias imperantes en el seno del sector a escala internacional. Los capítulos tercero y cuarto representan el núcleo del informe, estando centrados ambos en el análisis de la situación del sector en la CAPV. A este respecto, en el capítulo tercero se realiza un análisis de la industria vasca de elevación y manipulación desde una doble perspectiva. Por un lado, se estudian las principales magnitudes estadísticas del sector (empleo, VAB, etc.); por otro lado, se aborda un análisis específico de aquellos segmentos de actividad que mayor implantación alcanzan en la CAPV. Finalmente, en el capítulo cuarto se efectúa un diagnostico DAFO de la industria vasca de elevación y manipulación, analizándose sus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades.
La UE es el principal área productora de maquinaria de elevación y manipulación, totalizando en el año 1993 15,7 billones de ecus. Ello le permite mantenerse por delante de los Estados Unidos y Japón, cuyas producciones se sitúan en 13 y 8,3 billones de ecus, respectivamente. Circunscribiendo el análisis a la UE, hay que reseñar la existencia de un elevado grado de concentración de la actividad productiva en un reducido número de países. En efecto, en tan sólo tres Estados miembros se localiza cerca del 90% de la producción: Alemania (45,9%), Francia (20,6%) y Reino Unido (20,4%).
Por lo que hace referencia al número de empresas y empleo, se observa la existencia de unas 1.500 empresas, siendo el empleo asociado a las mismas de aproximadamente 160.000 personas. Aun cuando del análisis de la estructura empresarial resulta constatable la presencia de un importante número de pequeñas y medianas empresas, hay que destacar la existencia de destacados grupos multinacionales: Thyssen, Otis, Mannesmann Demag, etc.
Pasando a analizar la importancia de los distintos segmentos de actividad existentes en el sector, se observa en la UE una elevada diversificación de la producción. A este respecto, la distribución de ésta entre sus distintos segmentos de actividad es la siguiente: maquinaria de manipulación continua (26%), carretillas (17%), maquinaria de almacenamiento (17%), ascensores/escaleras mecánicas (17%), grúas (11%), aparatos de serie para elevación (7%) y otros (5%).
Desde la perspectiva del comercio exterior, posiblemente el hecho más relevante consista en el fuerte carácter intracomunitario de los flujos comerciales. En este sentido, se comprueba cómo el 58% de las exportaciones efectuadas por países de la UE no salió de este área geográfica. Paralelamente, algo más de las dos terceras partes de las importaciones de los Estados miembros proceden de algún país comunitario.
La industria española fabricante de maquinaria para elevación y manipulación está compuesta (año 1994) por 541 establecimientos, siendo el empleo asociado a éstos ligeramente superior a las 18.000 personas.
La distribución espacial de la actividad productiva muestra una fuerte concentración de ésta en un reducido número de Comunidades Autónomas. En este sentido, tomando como indicador la información relativa a empleo, se observa cómo cuatro Comunidades Autónomas absorben en torno al 60% de la ocupación sectorial: CAPV (17,3%), Madrid (17,1%), Cataluña (14,7%) y Aragón (11,7%).
Una de las principales características de la industria española de elevación y manipulación radica en la contabilización de un saldo negativo en su balanza comercial. En efecto, centrando la atención en el año 1995 se observa cómo mientras que las exportaciones se situaron en 42.910 millones de pesetas, el valor de las compras al exterior fue de 50.088 millones de pesetas. Del análisis de la distribución geográfica del comercio exterior se comprueba una situación semejante a la de la UE; esto es, una fuerte vinculación con este área geográfica tanto desde la vertiente de las exportaciones como de las importaciones. En este sentido, tomando conjuntamente la información relativa al período 1993-1995, se constata cómo las ventas a países comunitarios absorbieron el 51,0% de las exportaciones sectoriales. Al mismo tiempo, el 73,1% de las importaciones españolas de equipos de elevación y manipulación procedieron de la UE.
La industria vasca fabricante de equipos de elevación y manipulación estaba compuesta en el año 1994 (última información disponible) por un total de 37 establecimientos de más de nueve trabajadores , siendo el empleo de éstos de 2.748 personas. El número de trabajadores ha experimentado reducciones continuas desde 1991, año en que el nivel de empleo se situó en 3.196 personas Del análisis de la distribución territorial del empleo se observa una fuerte concentración de éste en Gipuzkoa, Territorio Histórico que absorbe más de la mitad de la ocupación sectorial. Asimismo, dentro de este Territorio, destacan sobremanera las comarcas de Donostia - San Sebastián y Goierri en las cuales se localiza, respectivamente, el 39,4% y 14,3% del personal ocupado en la CAPV en la industria de elevación y manipulación.
El valor de la producción se situó en el año 1994 ligeramente por encima de los 36.000 millones de pesetas. A la vista de la evolución del valor de la producción durante los últimos años, se comprueba cómo éste ha venido retrocediendo desde el año 1990, en que se alcanzó un registro de 43.715 millones de pesetas. La fuerte vinculación en las ventas del sector a las decisiones de inversión de las empresas ayuda a comprender por qué a partir del año 1991, en un contexto de ralentización económica primero (bienio 1991-1992) y de retroceso posterior (año 1993), la industria de elevación y manipulación registra una evolución decreciente en sus niveles de producción. Si bien en el año 1994 ya se inició el proceso de recuperación económica general, cabe pensar que esta situación de bonanza aún en 1994 no haya tenido efecto en la industria de elevación y manipulación, aun cuando resulta razonable suponer que a partir de 1995 se haya asistido a una recuperación en el valor de la producción sectorial.
A pesar del retroceso apuntado en el valor de la producción, los resultados de explotación, tras el deterioro del trienio 1991-1993, en 1994 (2.786 millones de pesetas) han vuelto a niveles semejantes a los de 1989 (2.966 millones de pesetas). Aún más, como resultado de la positiva trayectoria seguida por las amortizaciones, el cash-flow ha experimentado un importante repunte en 1994, hasta totalizar 4.068 millones de pesetas, situándose en niveles superiores a los de cualquier año del quinquenio precedente.
Por lo que se refiere al peso que alcanza el sector de elevación y manipulación en el conjunto de la industria manufacturera vasca, hay que indicar que en el año 1994 representa el 1,5% del empleo y el 1,4% del valor añadido bruto a coste de los factores. Sin embargo, su contribución a las actividades de I+D es mayor, aportando el 1,8% de los gastos que a este respecto realiza la industria vasca manufacturera. En cualquier caso, el esfuerzo investigador de la industria objeto de estudio muestra una elevada concentración en un reducido número de empresas; fundamentalmente aquellas de una mayor dimensión.
Pasando a analizar la evolución del comercio exterior y tomando de modo conjunto el período 1993-1995, hay que destacar de modo especial que, contrariamente a lo indicado para la industria española de elevación y manipulación, la industria vasca de este sector presenta un saldo favorable en su balanza comercial por valor de 4.349 millones de pesetas (año 1995). Por lo que se refiere a la distribución geográfica del comercio exterior, se observa cómo (en la línea de lo ya apuntado para España) existe una acusada vinculación con la UE, área a la que se destina el 52,0% de las exportaciones y de donde proceden el 85,1% de las compras al exterior de maquinaria de elevación y manipulación.
Si bien en el seno de la industria fabricante de equipos de elevación y manipulación tiene cabida una amplia gama de producciones, es posible distinguir dentro de ésta aquellas que un mayor nivel de implantación presentan en la CAPV. A este respecto, cabe destacar los siguientes segmentos de actividad: polipastos, ascensores, grúas puente, almacenes automáticos, equipos hidráulicos de elevación y carretillas elevadoras.
a) Polipastos
La fabricación de polipastos encuentra una gran implantación en la CAPV, existiendo diversas empresas vinculadas a este mercado. En términos generales las transformaciones ocurridas en éste han sido debidas, entre otros, a los siguientes factores: cambios en las necesidades de transporte (tendencia a la manipulación de cargas pequeñas) y presiones procedentes de países de bajo coste que se muestran especialmente agresivos en la competencia en precios.
Si bien las empresas vascas desarrollan un creciente esfuerzo exportador, no puede dejar de señalarse que el mercado español es el principal destino de sus ventas. A este respecto, las posibilidades de desarrollo futuro del sector (en el mercado nacional en particular) se van a encontrar directamente unidas a la tendencia en la mejora de las condiciones de trabajo (introducción de equipos que faciliten las labores de elevación con un menor esfuerzo del trabajador) y a un seguimiento más riguroso respecto de la situación del parque de polipastos.
b) Ascensores
La fabricación de ascensores en la CAPV es una de las actividades del sector objeto de estudio con mayor implantación. A este respecto, junto a la existencia de importantes multinacionales se constata la presencia de empresas locales con un gran carácter emprendedor. Se trata de una actividad que muestra una elevada propensión exportadora. El elevado grado de internacionalización del sector de ascensores cabe esperar que se refuerce, aún más, como resultado de la entrada en vigor a mediados de 1997 de una directiva europea dirigida a uniformar la normativa técnica aplicada en cada uno de los países comunitarios.
c) Grúas puente
La fabricación de grúas puente muestra una elevada tradición en el País Vasco, y de modo especial en el Territorio Histórico de Gipuzkoa. Al ser un producto que, por razones de peso, viaja mal presenta una fuerte vinculación con el mercado español, si bien las empresas vascas del sector prestan una atención creciente al mercado exterior. Junto a las razones de peso apuntadas existen otras consideraciones que dificultan la salida al exterior (v.g., la falta de imagen de marca), por lo que las empresas vascas al menos procuran vender las partes de menor peso (v.g., mecanismos de elevación) que son adquiridas por fabricantes de grúas puente extranjeros.
d) Almacenes automáticos
Si bien tan sólo existe una empresa vasca vinculada a la instalación de almacenes automáticos (Ulma Manutención), su elevado peso en el seno del mercado nacional justifica que se preste atención a este tipo de producto. Se trata de instalaciones especialmente dirigidas al almacenamiento y manipulación de cargas pequeñas (de hasta 300 Kg.). Su grado de implantación en el mercado nacional resulta aún escaso, pudiendo apuntarse como factores que retrasan su demanda los siguientes: por un lado, una percepción (con frecuencia errónea) sobre el coste de inversión asociado a los mismos; por otro, su aplicación parece presentar una mayor idoneidad en determinadas actividades industriales y de distribución.
e) Equipos hidráulicos de elevación
Las empresas vascas del sector muestran un fuerte peso en el mercado español, donde se sitúan como líderes entre los fabricantes nacionales. En cualquier caso, los fabricantes vascos obtienen la mayor parte de los ingresos de la exportación, llegando a alcanzar los ingresos por ventas al exterior hasta el 85% de la facturación en algún caso. Dado el tipo de producciones contempladas (v.g., gatos hidráulicos), uno de los principales sectores consumidores son los talleres y garajes. Por lo que se refiere al mercado nacional, hay que subrayar la entrada creciente de producciones procedentes de Taiwan, muy competitivas en precio aunque de inferior calidad a las producciones nacionales.
f) Carretillas de elevación
Se trata de una actividad dominada por las empresas comercializadoras de producciones extranjeras (sobre todo japonesas), representando la CAPV en torno al 10% del mercado español de carretillas. Es un producto bastante maduro en el que las posibilidades de introducción de innovaciones son limitadas. Dadas las mayores posibilidades de negocio de las carretillas contrapesadas, las empresas tienden a realizar un especial esfuerzo en estas últimas.
El sector de elevación y manutención fue objeto de atención por parte del Plan de Relanzamiento Excepcional (PRE), aplicado durante la segunda mitad de la década de los años ochenta. A pesar del planteamiento sectorial que justificaba el PRE, en la práctica no se llevó a cabo ninguna salida de conjunto para las empresas de elevación incluidas en dicho programa. En este sentido, únicamente se beneficiaron del programa siete empresas del sector en cuestión, al tiempo que no se llevó a cabo siquiera una reordenación conjunta de estas empresas, sino más bien la concesión de ayudas a la inversión y al ajuste en el empleo.