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INFORMES SECTORIALES DE LA CAPV

Construcción
Número: 39

Título: Construcción  

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RESUMEN Y CONCLUSIONES


1. EL SECTOR DE LA CONSTRUCCION EN LA UE

En 1992 la producción sectorial estimada es de 520 millardos de ECU y equivale al 10,1% del PIB y el 7,1% del empleo total. Alemania, Francia e Italia absorben en torno a dos tercios de la producción total. Y es España uno de los países que más ha incrementado su cuota de participación: del 7,8% en 1981 al 10,7% en 1992. La evolución de la producción entre 1985 y 1995 en la UE muestra claramente la fase alcista del ciclo (desde 1985 hasta 1991, la producción fue creciente año tras año) y la fase de recesión iniciada en 1992, tocó fondo en 1993 y mostró síntomas de recuperación en 1994 y 1995. Aunque el comportamiento de los distintos países es bastante similar, si se detectan algunas diferencias. Entre estos comportamientos diferenciados destaca el de España, cuyo ciclo es más agudo que el del conjunto. Esto es, las variaciones interanuales de la producción son más fuertes y de esta forma, cuando crece la actividad sectorial en la UE, España crece más y viceversa. En términos de empleo, las variaciones conforme al ciclo son menores y también es España donde la cuota del empleo del sector con respecto al empleo total es mayor (9,6% en 1992). 

La producción sectorial se descompone entre edificación y obra civil. La evolución interanual registrada por el subsector de edificación se ajusta claramente al conjunto de la producción sectorial. La trayectoria mostrada por la obra civil muestra mayor volatilidad. Registra un ritmo de crecimiento mayor hasta 1991 y el descenso posterior es también de mayor importancia. Considerando como referencia los ejercicios de 1985 y 1992, la obra civil ha pasado de representar el 20,8% al 22,3% con el consiguiente ligero retroceso del subsector de edificación que sigue siendo mayoritario. En el capítulo de edificación, la actividad se descompone entre edificación residencial, no residencial y rehabilitación y mantenimiento. Los diferentes criterios de clasificación aplicados por los distintos países exigen tomar este resultado con cautela. Así y todo, se detecta un peso creciente de la rehabilitación y mantenimiento (de 31,4% al 33,6%, entre 1985 y 1992) a costa del retroceso en la edificación residencial nueva (del 28,7% al 21,8%, de 1985 a 1992). 

La estimación correspondiente a 1995 concentra el dinamismo de la producción sectorial en la edificación residencial (3,8% de crecimiento interanual estimado), frente a la contención de la edificación no residencial pública (0,4%) y el relativo estancamiento de la rehabilitación y mantenimiento (1,5%). El crecimiento intermedio (alrededor del 2%) corresponde a la obra civil y la edificación residencial privada. 

2. EL SECTOR DE LA CONSTRUCCION EN ESPAÑA    


2.1. Principales magnitudes       

El sector de la construcción en España representa el 7,8% del PIB y el 8,8% del empleo como media en el periodo comprendido entre 1980 y 1995. Como ya se ha señalado para el conjunto de la UE, la producción de este sector sigue la pauta marcada por el ciclo económico. Pero las variaciones interanuales de la producción sectorial en España son importantes, caracterizando esta producción por su gran volatilidad. Aunque con los mencionados altibajos la trayectoria mostrada por la producción sectorial es de consolidación. 

Las Comunidades de Andalucía, Madrid y Cataluña absorben prácticamente la mitad de la producción sectorial. Se detecta asimismo que cuanto mayor es la aportación de una comunidad a la producción sectorial del conjunto del Estado, mayor es el peso de esta actividad en su estructura económica. Además la participación de esta producción sectorial en el PIB regional suele ser similar a la participación del empleo sectorial en el empleo total de la comunidad. Por último, es importante señalar que la tendencia mostrada por la producción del conjunto del Estado se reproduce para todas las Comunidades Autónomas. 

El peso de la producción del subsector de edificación es del 71,7% y el de la obra civil el 28,3% (frente al 77,7% y 22,3% del conjunto de la UE en el mismo año de referencia, 1992). El máximo peso de la obra civil se alcanzó en 1991 (30,3%). Ambos subsectores muestra un comportamiento similar al del conjunto, si bien la recesión de 1993 fue mayor en el caso de la obra civil que de la edificación. 

Atendiendo a la descomposición del subsector de edificación representa el 29,9% del total de edificación. El crecimiento más importante se produce entre 1989 y 1991 momento a partir del cual este subsector pierde dinamismo. Frente a este comportamiento cíclico, la actividad de rehabilitación y mantenimiento (40,9% del total de edificación) se muestra tendencialmente creciente. Y por último la edificación no residencial fluctúa a lo largo del periodo: alcanzó la participación porcentual máxima en 1991 (35,4%) y en 1994 y 1995 no ha manifestado síntomas de recuperación claros. 

2.2. Evolución de la edificación residencial y la licitación oficial      

La edificación residencial (vivienda) se analiza a partir del seguimiento de la iniciación y finalización de viviendas, así como del peso que en estas tiene la vivienda protegida. El periodo comprendido entre 1980 y 1995 se caracteriza por el crecimiento continuado en la iniciación de la construcción de viviendas hasta 1991. Momento a partir del cual este ritmo se desacelera hasta 1993, iniciándose la fase alcista a partir de esta fecha. La descomposición entre vivienda libre y vivienda protegida muestra un cambio drástico, siendo en el momento presente la cuota de la vivienda protegida de alrededor de un cuarto del volumen iniciado, cuando esta participación era superior a la mitad en 1980.

En cuanto a la licitación oficial destaca la poca evidencia de comportamiento contracíclico, a excepción de lo acontecido en 1993, en el que el volumen de licitación contiene -ligeramente- la caída de la producción sectorial. La excepcional situación de este periodo histórico, condicionado por las fuertes necesidades en materia de infraestructuras que asimilaran la situación de España con la UE ha presionado al alza el volumen de licitación. Este impulso inversor ha encontrado un serio escollo en los problemas de financiación del sector público, de forma que el volumen licitado en el último bienio se ha recortado sensiblemente. Atendiendo a la composición de esta licitación destaca el peso de la inversión en carreteras -incluído en el bloque de la obra civil-, si bien muestra una trayectoria de progresiva pérdida de peso. Y es que la obra civil ha perdido peso porcentual en favor de la edificación. Dentro de este grupo retrocede la licitación en vivienda y aumenta la que corresponde a edificación no residencial (equipamiento social y otras edificaciones). Por último, corresponde a la Administración Central el grueso del volumen licitado. 

2.3. El coste del sector de la construcción   

El índice de costes del sector de la construcción muestra una senda de crecimiento sostenido incluso en momentos de retroceso de la producción del sector. Se ha detectado un cierto aplazamiento en el ajuste del coste, pero el impacto de la situación sectorial se transmite con una mayor rapidez a partir de 1993. Esto es, el lapso de aplazamiento entre la situación del sector y la remuneración de costes se ha acortado. Y sobre todo se contempla una clara situación de contención en el crecimiento de la remuneración al factor trabajo.   

Disponer de otros indicadores de la actividad sectorial como es el Indicador de Clima de la Construcción y/o la cartera de pedidos, además de ratificar la historia pasada, permite avanzar la actividad sectorial de corto plazo. Así, esta información junto con el volumen licitado en la última parte del año 1995 hace descansar la actividad del sector en la iniciativa privada y en especial en la edificación residencial. 

3. EL SECTOR DE LA CONSTRUCCION EN LA CAPV 


3.1. Principales magnitudes del sector de la construcción     

La importancia económica del sector de la construcción en la CAPV es indudable: representa el 7,1% del PIB regional y el 8,5% del empleo. A lo largo del periodo considerado, la producción sectorial muestra el comportamiento cíclico ya reseñado, si bien en el caso de la CAPV resulta ser más estable que el del conjunto del Estado. Al igual que en éste, la variación interanual del empleo es generalmente menor que la correspondiente a la producción. El grueso de la producción sectorial se concentra en Bizkaia, pero en la estructura económica de cada Territorio el peso del sector es similar. Y tanto en términos de producción como de empleo, la evolución del sector es similar.

La importancia de esta actividad en la estructura económica vasca se aborda a partir del análisis de las Tablas Input-Output. De éste se desprende fundamentalmente el carácter de bien de inversión de este producto. Y su efecto tractor con respecto a los sectores proveedores de sus inputs intermedios, de forma que en ocasiones la demanda del sector de la construcción absorbe más de la mitad de la producción sectorial. 

La descomposición de la actividad a partir del subsector de la edificación y de la obra civil apenas si registra diferencias reseñables con respecto al conjunto del Estado. Destaca la evidencia de un cierto comportamiento contracíclico de la producción de obra civil, mostrando un crecimiento continuado hasta 1993. Con respecto a la evolución de la edificación ésta determina la evolución de la producción sectorial, mostrando una fase alcista hasta 1991 y posterior retroceso, recuperándose la actividad a partir de 1994 y 1995. 

El empleo en estos subsectores muestra una variación interanual más suave que la detectada en términos de producción. Además no parece reflejar las incidencias del ciclo. Si embargo, la consideración de las horas trabajadas correspondientes al colectivo asalariado del sector permite entender esta evolución. El acomodo de la fuerza laboral no se realiza solo en términos de efectivos sino en términos de horas trabajadas por efectivo, variable que muestra importantes crecimientos hasta 1992 y decrecimiento de ahí en adelante. 

3.2. Evolución de la edificación residencial y la licitación oficial       

El subsector de edificación residencial dentro del sector de la construcción se encuentra indisoluble-mente ligado a la evolución el mercado inmobiliario en el que se inscribe. Dos son los parámetros que lo determinan: la preferencia en la sociedad vasca de la adquisición de vivienda sobre el alquiler y la existencia de un parque inmobiliario.

La actividad de pro-moción de vivienda se descompone en la libre y la protegida. En el periodo comprendido entre 1989 y 1995, se han iniciado en promedio 8.841 viviendas en la CAPV. De las cuales, alrededor de una cuarta parte corresponden a las protegidas y las tres cuartas partes restantes, corresponden a la vivienda libre. El precio del suelo es uno de los factores explicativos de la carestía de la vivienda en la CAPV. De hecho, las tres capitales vascas se incluyen entre las quince más caras de España, estando San Sebastián a la cabeza de este ranking, pero sin olvidar que los principales municipios vascos también ocupan posiciones adelantadas. 

La actuación de la Administración Pública se ha encaminado hacia la provisión de vivienda a un precio asequible y el apoyo de la rehabilitación. Se ha planteado la correc-ción del precio del suelo como factor encarecedor del precio de la vivienda. Pero, la actividad más relevante con relación a la actividad del sector de construcción es el manteni-miento de la iniciativa de ofertar vivienda protegida en una senda estable y de las líneas de apoyo a la rehabilitación de vivienda. 

La licitación oficial en la CAPV entre 1986 y 1995 ha registrado una fase de crecimiento (hasta 1991) y una fase posterior de desaceleración. Este comportamiento también es el registrado en el conjunto del Estado. El grueso del volumen licitado está en manos de la Adminis-tración Autonómica y las Administracio-nes Locales, situación contraria a la registrada en el conjunto del Estado. Esta situación se debe a la particular distribución de competencias. La evolución en las fases mencionada para el conjunto de la licitación no es extensible a cada grupo de administraciones. En este periodo, la Administración Central es la que presenta la senda más irregular, la Administración Autonómica la más estable y las Administraciones Locales son las que absorben la mayor cuota licitada en la comunidad vasca. El reparto territorial de la licitación oficial es irregular. Aunque con importantes variacio-nes a lo largo del periodo, se ha llegado a un reparto equilibrado entre los tres Territorios en 1995. Por ultimo, el reparto de la licitación oficial por subsectores presenta una caracteriza-ción similar a la señalada en el conjunto del Estado: se ha producido una ganancia de cuota progresiva de la edificación a costa de la obra civil. Dentro de la edificación, destaca la pérdida de peso de la vivienda y el equipamiento social. Y en obra civil, destaca el retroceso de la inversión en carreteras frente a la consolidación del volumen realizado en inversiones hidráulicas. 

3.3. El coste del sector de la construcción    

El índice de costes del sector de la construcción en la CAPV muestra un cierto aplazamiento en la incorporación de los cambios acontecidos en las condiciones del sector, aunque finalmente se produce el ajuste al ciclo. En general la trayectoria es de crecimiento continuado si bien éste se amortigua a partir de 1993. Esta contención en el crecimiento del coste global se debe fundamentalmente a la evolución del índice correspondiente a los costes laborales. Y por subsectores y en el periodo considerado resulta ser el de edificación superior al de obra civil.

Otros indicadores de construcción son la producción y el consumo de cemento y la evolución de la cartera de pedidos. El primero muestra una trayectoria que refleja la evolución de la producción sectorial en el periodo considerado. La cartera de pedidos obviamente también ha correspondido con la evolución de la producción sectorial. Pero además avanza las primeras expectativas de actividad sectorial de 1996. La contención de la licitación oficial completa una panorámica coincidente con la del conjunto del Estado: la actividad sectorial dependerá en 1996 de la iniciativa privada, fundamentalmente centrada en la demanda de edificación residencial.   
 

4. EL TEJIDO EMPRESARIAL DEL SECTOR DE LA CONSTRUCCION

Las empresas que operan en el sector de la construcción están sujetas a una verdadera ley de determinismo geográfico: la combinación de su trayectoria temporal y su tamaño empresarial (efectivos, capacidad financiera, medios técnicos, etc...) delimitan su campo de actuación. En este sentido, solo las grandes empresas tienen capacidad clara de realizar una actividad transfronteriza, porque forma parte de su propio ámbito. Por contra, las empresas de menor tamaño, al menos en el escenario temporal más próximo, seguirán determinadas por su entorno local. 

El tejido empresarial en los tres ámbitos considerados tiene por tanto rasgos comunes: en primer lugar, la presencia de dos bloques de empresas en función de su tamaño y en segundo lugar, el predominio de la empresa pequeña e incluso micro-empresa. La caracterización de ambos colectivos en el conjunto de la UE, el Estado y la CPAV es semejante y los retos que se establecen para ellas también.  

5. PERSPECTIVAS PRINCIPALES RETOS DEL SECTOR DE LA CONSTRUCCION

  • Dependencia del ciclo económico y determinismo geográfico    La actividad el sector de construcción seguirá estando determinada por la evolución del ciclo económico. Agudiza los fases el ciclo por lo que a menudo se caracteriza esta actividad como de "volátil". Esto exigirá una gran flexibilidad a las empresas del sector que precisan ampliar o contraer de forma brusca los recursos de los que disponen. 
  • La edificación. Importancia del mercado inmobiliario
  • La edificación absorbe en torno a tres cuartas partes de la actividad constructora. Los factores demográficos apuntan hacia una demanda de edificación que modifica los parámetros actuales, con especial atención hacia los hogares unipersonales. Además, se apunta hacia la necesidad creciente de equipamientos sociales que hagan frente a las necesidades de una sociedad progresivamente envejecida. Las posibilidades abiertas en materia de rehabilitación y adaptación son importantes en un contexto de un mercado inmobiliario dominado por el volumen de viviendas de segunda mano en venta y además, cuando el consumidor está indiferente entre una vivienda nueva o usada. Por último, se señala que la iniciativa pública de fomento de acceso a una vivienda digna y el mantenimiento de una política clara de apoyo a la rehabilitación, suponen ante todo, un abaratamiento del producto (de construcción) con el consiguiente efecto de dinamización del mercado

  • Licitación oficial. Iniciativa pública
  • La licitación oficial es la fórmula protocolaria de canalización de la demanda pública. Aplicada al sector de construcción, el volumen licitado en obra civil absorbe en torno a dos tercios del mismo. Y esta es una proporción decreciente en favor de la licitación en materia de edificación que se materializa en la edificación dedicada al equipamiento social y a otras edificaciones. Dentro de la obra civil, el retroceso se concentra en la infraestructura de carreteras, incrementándose el volumen dedicado a las infraestructuras hidráulicas. El rasgo común a esta demanda pública es su irregularidad. Desde las empresas se apunta hacia al establecimiento de fórmulas de planificación plurianuales con un compromiso de gasto vinculante que resulten en una demanda más estable para el sector. Sobre todo teniendo en cuenta la importancia económica de algunos de estos proyectos y la situación actual de recorte del gasto público.

  • Tamaño empresarial y competitividad
  • Lo cierto es que el tamaño medio de la empresa constructora española dista de la media de las grandes europeas. Y todavía son de menor tamaño las empresas vascas. En este sentido, su supervivencia dentro de unos márgenes de competitividad pasa por la consolidación de su cuota de mercado. No se contempla la ampliación del ámbito geográfico en sí mismo como una alternativa de crecimiento empresarial. Tampoco se contempla la ampliación de la empresa. Son las fórmulas de coparticipación en un proyecto común las que se apuntan como alternativas para salvar los escollos generados por el factor tamaño. Y además, permitirán entrar en los procesos de terciarización de la actividad desarrollada por las grandes empresas constructoras tanto europeas como españolas. 

  • La subcontratación como fórmula de desarrollo empresarial
  • La actividad constructora sufre importantes variaciones interanuales que obligan a un ajuste continuo de recursos a las empresas. Por otra parte el abanico de productos generados por el sector es cada día más amplio, lo que obliga a dominar también un número creciente de técnicas. La fórmula que ha permitido racionalizar los recursos y técnicas disponibles por la empresa ha sido la subcontratación. De esta forma, las empresas de menor tamaño se especializan en técnicas o productos específicos y trabajan como subcontratadas de otras empresas, a menudo de mayor tamaño. 

  • Proceso de calidad. Atención al cliente
  • La calidad del producto es una condición necesaria para el desarrollo de cualquier actividad productiva. Las empresas vascas están entrando en la consecución de los certificados de calidad que las acrediten. Esta filosofía de producto de calidad se une con la de atención al cliente, todavía punto débil de estas empresas. Una visión empresarial que incluya la terciarización de su actividad empezará por las actividades que le son más cercanas (por ejemplo, promoción inmobiliaria de la propia edificación residencial) lo que habrá de obligar a incorporar servicios de atención y captación de clientes más allá de la propia venta (servicios post-venta). 

  • Intrusismo-formación. Condiciones de trabajo: seguridad e higiene
  • A menudo, la inexistencia de barreras a la entrada en esta oferta conduce a que efectivos laborales en paro entren en este mercado sin la adecuada formación (intrusismo laboral). Simultáneamente esta situación se combina con unos profesionales reconocidos, pero cuya pirámide de edad está francamente envejecida. En una etapa histórica en la que se ha primado el acceso a los niveles superiores de educación, ciertas ocupaciones no han recibido el suficiente flujo humano que garantice la oferta futura. Los esfuerzos en ofertar una enseñanza profesional adaptada al sector de la construcción son importantes. Incluyen además la posibilidad de reciclaje y formación continua. 

      La formación, el conocimiento de la profesión se liga con una cierta frecuencia al conocimien-to de las condiciones de desenvolvimiento del trabajo. En este sentido, higiene y seguridad están muy próximas. Se apunta sin embargo a que parte de las exigencias en esta materia están diseñadas para las empresas de un cierto tamaño pero que no se adaptan a lo que una empresa de menor tamaño pueda cumplir. 
  • Retos y desarrollo futuro de la empresa vasca en el sector de la construcción 

La capacidad de supervivencia de la empresa vasca en un entorno de competencia creciente y dónde al menos en el corto plazo el recorte en licitación pública está teniendo un importante impacto, pasa necesariamente por tener en primer lugar el tamaño adecuado. Este tamaño ha de adaptarse a las posibilidades reales del sector que se plantea o bien en términos de gran empresa (o grupo de empresas) o de pequeña empresa especializada. En ambos casos, la calidad del producto ofertado es ya una exigencia real del mercado. Y la consideración del proceso de forma integral exige que los requisitos en materia de calidad, seguridad e higiene cumplidos por la empresa contratista sean exigidos a las empresas subcontratadas en tanto que forman parte del mismo proceso de producción. 

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