
El objeto del presente trabajo, es ofrecer una visión general del sector de herramientas de corte radicado en la CAPV, prestando una mayor atención a aquellos aspectos que presentan una especial relevancia dentro del mismo.
La metodología de trabajo ha combinado la utilización de las fuentes documentales y estadísticas disponibles con la realización de entrevistas entre destacadas empresas del sector. En relación a las primeras, se ha recurrido, por un lado, a la información disponible a través de la Asociación Española de Fabricantes de Herramientas de Corte (AFEC) y la Asociación Española de Exportadores de Accesorios, Componentes y Herramientas de Corte para Máquinas-Herramienta (AMT-AGUIMEX). Por otro lado, entre las estadísticas de base utilizadas cabe reseñar las proporcionadas por el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) y el Instituto Vasco de Estadística (EUSTAT). Con relación a esta última cabe indicar que la no existencia de estadísticas de base específicamente referidas al sector de herramientas de corte ha aconsejado efectuar una aproximación lo más fina posible en base a la información ofrecida por la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) 322.3, dentro de la cual queda incluido el sector objeto de estudio.
El informe se encuentra estructurado en cinco capítulos, el primero de los cuales presenta un carácter introductorio. En el segundo capítulo se ofrece una visión del sector de herramientas de corte en Europa y España. El análisis del sector en la CAPV se lleva a cabo en el tercer capítulo. En el capítulo cuarto se aborda el estudio de las actuaciones realizadas desde la Administración Pública Vasca de apoyo a la industria de herramientas de corte. Finalmente, en el capítulo quinto se describe la posición competitiva y perspectivas del sector.
La industria europea de herramientas de corte se encuentra fuertemente concentrada en Alemania, el Reino Unido, Italia y Francia, países que conjuntamente absorben en torno al 90% de la producción de la Unión Europea (UE). De modo especial hay que destacar el caso de Alemania, principal productor de la UE habida cuenta de que aporta más de la mitad de la producción de este área.
A la hora de analizar la situación de la industria de herramientas de corte en la UE es conveniente tener en consideración dos circunstancias que están marcando el comportamiento de la misma. Por un lado, hay que destacar la existencia de una fuerte competencia en productos de alto contenido tecnológico procedentes, principalmente, de Suecia, Suiza, Estados Unidos y Japón. Por otro lado, en productos de una complejidad tecnológica media-baja se observa una fuerte presión por parte de productores situados en los nuevos países industrializa-dos, que basan su competitividad en precio.
En base a la información suministrada por AFEC (referida al año 1993), la industria española de herramientas de corte está compuesta por una total de 43 empresas siendo el empleo de aproximadamente 2.500 personas. Desde una perspectiva territorial, se observa una fuerte concentración de las empresas en las regiones de Cataluña y la CAPV las cuales absorben conjuntamente más de las tres cuartas partes de los establecimientos existentes.
En relación a la evolución de la actividad productiva durante el cuatrienio 1990-93, cabe indicar la existencia de un fuerte retroceso en las cifras de ventas (48,3%), pasando de 25.422 a 11.609 millones de pesetas entre el primer y último año del período objeto de estudio. No obstante, aun cuando no se dispone de información más actualizada, se aprecia en el seno del sector una reactivación del nivel de actividad durante el bienio 1994-95, asociada a la recuperación de la actividad económica general y en especial a la de los principales sectores consumidores (industria de equipos y componentes para automoción y máquina-herramienta).
El menor dinamismo de la industria española de herramientas de corte se ha dejado sentir igualmente en las exportaciones, habiendo pasado éstas de 7.626 a 4.744 millones de pesetas entre 1990 y 1993. No obstante, el saldo de comercio exterior ha mejorado significativamen-te, como resultado del mayor retroceso sufrido por las importaciones, que pasan de 9.353 a 4.712 millones de pesetas a lo largo del cuatrienio 1990-1993.
La distribución de las exportaciones españolas de herramientas de corte muestra una fuerte concentración de las mismas en determinados países de la UE como Alemania, Francia e Italia que absorben, respectivamente, el 27,0%, 15,6% y 7,7% de las ventas españolas de este sector al exterior.
De modo general pueden apuntarse determinados factores que están marcando el desarrollo de la actividad en el sector de herramientas de corte.
Por un lado, hay que apuntar la consolidación de un demanda cada vez más exigente, resultante de los mayores niveles de prestaciones requeridos por los sectores consumidores. Asimismo, cabe señalar que las exigencias no son sólo técnicas sino que inciden igualmente en cuestiones relativas a precios y plazos de entrega.
Por otro lado, la concentración de las innovaciones más radicales en las grandes empresas, o lo que es lo mismo, se aprecia una escasa capacidad de innovación en las empresas de menor dimensión. Estas se concentran mayormente en la asimilación y mejora de las innovaciones procedentes de las grandes empresas.
Finalmente, un deficiencia importante de buena parte de las empresas de herramientas de corte es la relativa a su escasa capacidad de comercialización de sus propios productos, lo que conlleva una separación de las labores de producción y marketing/venta.
Referido al año 1994, el número de empresas de herramientas de corte radicadas en la CAPV se sitúa en 29, siendo el nivel de ocupación de 1.465 personas. En este sentido, se observa una evolución decreciente en el nivel de empleo, contabilizándose un retroceso del 22,9% respecto a nivel de ocupación del sector en el año 1987.
La distribución espacial de los establecimientos muestra una fuerte concentración de los mismos en Bizkaia (72,1%), muy por encima de los Territorios Históricos de Gipuzkoa (22,4%) y Alava (5,5%). Asimismo, se observa un predominio de unidades empresariales de pequeña dimensión habida cuenta que prácticamente dos terceras partes de las mismas no supera los cincuenta empleos.
Desde una perspectiva empresarial cabe destacar de modo especial, por su peso en el sector, determinadas empresas. Por un lado, en lo que se refiere a la producción de herramientas standard sobresalen el Grupo NECO y la empresa Izar Barri, ambas centradas fundamental-men-te en la producción de brocas y fresas. Por otro lado, en lo que se refiere a la fabricación de herramientas bajo plano, cabe reseñar el caso de las empresas Latz y Kendu (brocas y fresas, respectivamente), ambas pertenecientes al Grupo Mondragón Corporación Cooperativa (MCC). Finalmente, pueden destacarse determinadas empresas centradas en la fabricación de productos distintos a las fresas y brocas como son, de una parte, Widia Ibérica y Mefesa dedicadas a la fabricación de plaquitas de metal duro; de otro, Manufacturas Alfe especializa-da en la producción de cuchillas y sierras circulares.
Centrando la atención en la CNAE (74) 322.3 ("Fabricación de útiles, equipos y accesorios para máquinas-herramientas"), aproximación estadística más fina posible al sector de herramientas de corte, cabe reseñar los siguientes aspectos para el período 1989-1993.
En primer lugar, se observa una participación decreciente de los consumos intermedios, al tiempo que se incrementa el valor añadido por unidad de producción. Asimismo, se aprecia una evolución creciente de los costes de personal que, comparativamente con el sector de la máquina-herramienta y la industria vasca manufacturera en su conjunto, suponen un mayor peso en el valor añadido.
En segundo lugar, del análisis de la cuenta de resultados se comprueba cómo el resultado final bruto, expresado como porcentaje sobre la cifra de ventas, ha experimentado un intenso retroceso entre 1989 (7,0%) y 1992 (3,2%), pasando a recuperarse parcialmente en 1993 (5,4%). En cualquier caso, como resultado del menor retroceso experimentado por las amortizaciones (comparativamente con el resultado bruto), el cash-flow (expresado como porcentaje sobre las ventas), aun cuando también se sitúa en 1992 (9,5%) por debajo del registro de 1989 (15,0%) se encuentra lógicamente (al incluir las amortizaciones) en niveles siempre superiores a los del resultado bruto. Por último, cabe indicar que se produce un repunte del cash-flow en 1993, hasta situarse en el 12,0% de las ventas.
Al margen de los aspectos dimensionales, es posible distinguir determinados factores en el seno de las empresas vascas de herramientas de corte que permiten efectuar una caracterización general de las mismas.
En este sentido, existe una marcada diferenciación en el comportamiento exportador de las empresas derivada de su diferente dimensión. Así, las empresas de menor dimensión suelen presentan una escasa penetración en el mercado exterior, estando mayoritariamente centradas en el mercado nacional. Por el contrario, las empresas de una mayor dimensión muestran una mayor vocación exportadora, comprobándose cómo en torno a la tercera parte de sus ingresos por ventas proceden de las exportaciones.
Los factores que en mayor medida dificultan la actividad exportadora de las empresas son básicamente los siguientes: carencia de una tecnología de proceso suficientemente competitiva, falta de conocimiento suficiente del mercado exterior así como la ausencia de redes comerciales que faciliten las labores de comercialización exterior. En relación a este punto, uno de los problemas a los que se enfrentan algunas empresas del sector es la falta de capacidad de comercialización de los propios productos, lo que conlleva a que en ocasiones se utilicen mecanismos de penetración asistidos, como por ejemplo la comercialización bajo el apoyo de empresas localizadas en el país objetivo. Aun cuando ello puede permitir solventar las dificultades de que una empresa opere de modo aislado en mercados desconocidos, no pueden dejarse pasar por alto determinados inconvenientes como son la posible pérdida de la imagen de marca propia en beneficio de la empresa asistente foránea, una pérdida de conocimiento de la situación del mercado y un menor control en precios.
Se aprecia una amplia diversificación de la cartera de clientes en el mercado doméstico, de tal forma que los tres clientes principales de este mercado no suponen generalmente más de la cuarta parte de los ingresos procedentes de las ventas en tal mercado. Justo todo lo contrario de lo que ocurre en el mercado exterior, donde la cartera de clientes se encuentra excesiva-mente concentrada en un reducido número de empresas, hasta el punto que es frecuente que los tres clientes exteriores más importantes supongan más de las dos terceras partes de los ingresos por exportación.
Desde un punto de vista tecnológico, las empresas vascas de herramientas de corte muestran una reducida capacidad de innovación, estando con frecuencia limitada a asimilar y mejorar las tecnologías y productos existentes.
La penetración de capital extranjero, aun cuando se concentra en un reducido número de empresas, se trata de algunas de las de mayor relevancia en el conjunto del sector (Grupo NECO, Widia Ibérica y Manufacturas Alfe). En términos generales, dos son los principales factores subyacentes a la presencia foránea en el sector vasco de herramientas de corte. De un parte, y volviendo a incidir en algo ya comentado, la carencia de redes comerciales de entidad suficiente en los mercados exteriores; de otra, las posibilidades de negocio que ofrece el mercado español, circunstancia que ha podido quedar reforzada a consecuencia de la delicada situación económico-financiera de destacadas empresas del sector.
En el plano medioambiental, no se observan especiales problemas en el medio atmosférico ni acuático, encontrándose únicamente afectado por problemas relativos a residuos tóxicos y peligrosos (principalmente, aceites íntegros y soluciones sintéticas o semisintéticas) derivados de la utilización de fluidos de corte y mecanizado en labores de lubricación, refrigeración y prevención de la corrosión.
El sector de herramientas de corte ha sido objeto de atención por parte de la Administración Pública Vasca, pudiendo destacarse dos programas que han tenido una especial repercusión sobre el sector en cuestión: el Plan de Relanzamiento Excepcional (PRE) y el Programa de Alianzas Estratégicas.
El PRE operó durante el período 1986-88, estando dirigido a un total de 14 sectores industriales (uno de los cuales era el de herramientas de corte). Los objetivos de este programa en cada uno de los sectores eran varios: facilitar el ajuste en plantillas, introducir mejoras en la gestión y productividad de las empresas en base a la introducción en éstas de nuevas tecnologías y líneas de producción, sanear la estructura financiera de las empresas y lograr un dimensionamiento más favorable de cara a alcanzar un mejor posicionamiento en los distintos mercados. El tipo de ayudas concedidas eran básicamente subvenciones no reintegrables a la inversión y al ajuste en empleo, junto con avales que apoyasen los créditos a la inversión.
Circunscribiendo el análisis a la industria de herramientas de corte, cabe indicar que un total de 20 empresas quedaron acogidas a este programa. La inversión realizada fue de 1.984 millones de pesetas, en su mayor parte (88,6%) acogidos a subvención. El excedente laboral ascendió a 121 personas, produciéndose el cierre de tan sólo una empresa. De modo general, puede decirse que si bien con el PRE se acometió un cierto intento de reestructuración de la industria vasca de herramientas de corte, careció de un enfoque sectorial suficientemente amplio, centrándose de modo casi exclusivo en las empresas de modo individualizado.
En el año 1995, al amparo del Programa de Alianzas Estratégicas, se ha producido un proceso de reordenación de la actividad productiva y el empleo en tres destacadas empresas del sector: Ardatz Rapid, Herramientas Castillo y Laborde Herramientas. El objetivo del programa en cuestión es aportar apoyo financiero para la formación de grupos sectoriales. En este sentido, estas empresas han formado en mayo del año 1995 el Grupo NECO (Nuevo Herramienta de Corte), que cuenta con la presencia del Grupo francés Tivoly a través de su participación en Ardatz Rapid.
Las primeras consecuencias de la formación del Grupo NECO se han dejado notar tanto en plano laboral como productivo. En relación al primero de éstos, se ha producido un excedente laboral de 141 trabajadores. Por lo que se refiere a la actividad productiva, ésta se concentra en las plantas de Laborde Herramientas y Herramientas Castillo, habiéndose trasladado a esta última las instalaciones de la planta de Ardatz Rapid, la cual ha sido cerrada.
Cabe señalar que la contribución económica del Gobierno Vasco a este proyecto se sitúa ligeramente por debajo de 700 millones de pesetas, de los cuales en torno a 150 son aportados a través de la participación de la Sociedad de Capital Riesgo Ezten en el capital social del Grupo NECO.
De cara al futuro el Grupo espera lograr una recuperación de los niveles de ingresos por ventas, rompiendo la evolución negativa de los últimos años, así como rentabilizar el resultado de su actividad productiva.
Por lo que hace referencia a los riesgos imperantes en el desarrollo futuro del sector cabe señalar:
Finalmente, puede decirse que las oportunidades de desarrollo futuro del sector pasan por: