
El Programa de Competitividad del Gobierno Vasco ha considerado el carácter prioritario de la agrupación o "Cluster de Industrias de Medio Ambiente", uniéndolo a otra serie de agrupaciones estratégicas a potenciar como actividades de futuro para la estructura económica vasca.
Las peculiaridades del sector, determinan que incluso no se contemple como tal en las clasificaciones tradicionales y en las fuentes estadísticas utilizadas. En realidad, más que un sector es una agregación de porciones de actividad de otros sectores e incluso de actividades parciales de las unidades empresariales. Su peculiaridad principal y lo que le diferencia de los enfoques tradicionales, no es el producto o la forma de elaborarlo, sino la finalidad. No existiendo un directorio especifico de sus agentes, ni tan siquiera una delimitación de actividades generalmente aceptada, su análisis obligadamente es aproximativo y refleja de una primera visión panorámica del mismo.
Para efectuar una acotación del sector se ha de acudir a lectura matricial del mismo, resultante de cruzar áreas de actuación con tipos y actividades de las empresas. Siguiendo la Clasificación Provisional de Actividades Medioambientales utilizada por Eurostat, las áreas de actuación son las siguientes: protección del aire y clima, protección del agua, residuos, protección del suelo, reducción de ruidos y protección de la naturaleza y del paisaje. Las empresas que operan y "cruzan" estas áreas son empresas de servicios, como las ingenierías y consultoras; fabricantes; constructoras, además de los gestores de residuos, como campos más característicos.
• Un mercado en progresión, pero sensible a la situación general de la economía
El mercado ambiental surge con cierta importancia en 1985, progresando intensamente hasta 1990. Posteriormente se observa una desaceleración de su crecimiento, manteniendo cifras en paralelo a la situación general de la economía. Con tasas de crecimiento del 4 al 6% anual en el ámbito de la U.E, en 1990 el negocio ambiental suponía un volumen de negocio de 43.000 millones de Ecus (5,8 billones de pesetas).
• El área relacionada con el agua supone la mitad del volumen de negocio actual, aunque se observa una evolución en favor de otras áreas
El 49% del volumen de negocio se encuentra en el tratamiento de las aguas, muy por delante de las relacionadas con la gestión de residuos (28%) y calidad del aire (21%). La evolución registrada señala una pérdida de peso de la primera de las áreas con un incremento en el resto, especialmente apreciable en residuos.
• Alemania, en posición destacada, Francia y Reino Unido, principales mercados europeos
Alemania es con gran diferencia el principal mercado medioambiental europeo (36% de la U.E), teniendo también importancia los recursos destinados en Francia y Reino Unido, con cuotas del 19% y 17%, respectivamente. En un segundo escalón se encuentra Italia (12%). Con unos valores similares en términos absolutos se encuentran el resto de los países, destacando Holanda (6%) y España (4%).
• Los instrumentos económicos para la mejora ambiental, en experimentación y progresiva aplicación
Además de la aplicación de medidas reguladoras (normativa), crece la experimentación y aplicación de medidas económico-financieras destinadas a la mejora ambiental, destacando en Dinamarca, Suecia, Noruega, Holanda y Finlandia. Entre los productos de aplicación destacan los combustibles, vehículos, bolsas de plástico, pesticidas y abonos.
• En torno a 15.000 empresas medioambientales en la Unión Europea. Alemania, Reino Unido y Francia, países con mayor estructura
En cuanto a número de empresas y de forma orientativa, tomando como referencia común el directorio más amplio existente, se puede establecer en unas 15.000 empresas la configuración del sector ambiental comunita-rio, contabilizándose las empresas que operan con cierta dedicación en esta actividad. Reino Unido, Alemania y Francia son los países con mayor número de empre-sas. En un segmento posterior se encuentran Italia, Holanda y España. El resto de los países no alcanzan la mitad de la estructura española. Alemania es el líder europeo tanto por la estructura del sector como por la tecnología.
• La investigación medioambiental mundial, encabezada por la U.E. y nucleada en Alemania
La Unión Europea (un 47,5% de la cuota mundial de invenciones), junto a Estados Unidos (23,0%) y Japón (12,5%) encabezan la investigación medioambiental. Alemania destaca mundialmente por encima de todos los países, superando ampliamente al resto de los miembros comunitarios, aunque con un dinamismo menor que en Reino Unido y Francia. Por áreas, Alemania destaca especialmente en tecnologías relacionadas con los residuos, el Reino Unido en el área de aguas. Estados Unidos y Japón despunta la investigación relacionada con el aire.
• La tecnología ambiental dominada por grandes empresas trasnacionales que operan en el conjunto de las áreas tecnológicas
La tecnología ambiental (medida en número de patentes) no es un área relevante en el conjunto de áreas tecnológicas y viene encabezada por una serie de grandes empresas de actividades diversificadas y no especializadas. De este modo ocho de las diez primeras empresas del ranking mundial en relación a patentes solicitadas en el área medioambien-tal son europeas (siete alemanas y una francesa) y relacionadas con los sectores químico principalmen-te (Bayer, Henkel).
• El mercado español del medio ambiente supera el medio billón de pesetas anuales, en su mayor parte en inversiones públicas
El volumen del mercado ambiental español supone en torno a 550.000 millones de pesetas anuales. Un 70%-75% corresponde al gasto del sector público y el resto se destina al mercado privado.
• Escaso peso relativo en el mercado europeo, inferior al peso global de la economía española, con tendencia a elevarse
La participación de los recursos empleados en medio ambiente respecto al PIB, en torno al 1%-1,2%, es inferior en España a la de países como Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Holanda. La cuota española en el mercado ambiental crece de forma más acelerada ante la necesidad de adecuarse a la normativa comunitaria, lo que supone que pase del 3,7% en 1993 a un 5,7% previsto para 1999.
• El gasto público en medio ambiente en expansión, centrado en las administración local y comunidades autónomas, con un componente importante de obra civil y en la corrección de la contaminación de las aguas y en residuos sólidos urbanos
Cifras disponibles de 1990 señalan un gasto público de 482.408 millones de pesetas, más de tres cuartas partes del mismo provenientes de las comunidades autónomas y administración local. En esta cifra se incluyen aspectos no directamente relacionados con el medio ambiente como el abastecimiento de aguas (en la parte que corresponde a los municipios) y la protección de la población frente a riesgos naturales, entre otros. El ritmo de crecimiento anual en el período 1987-1990 ha sido muy importante (superando el 20% en todos los ejercicios).
Por áreas, destacan los fondos destinados a la lucha contra las agresiones del sistema de producción y consumo (62,9% del total), constituyendo dos apartados en la práctica totalidad: aguas (168.087 millones de pesetas) y recogida y eliminación de residuos sólidos urbanos (112.935 millones). La mejora del patrimonio ecológico (riesgos y accidentes naturales, fauna y flora) y la mejora del medio de vida (ocio, recreo) suponen otro 30%, en partes similares. El resto se destina a intervenciones generales (administración e investigación).
Por partidas, un 40% se destina a inversiones reales, con un componente importante de obra civil, un 34% a la compra de bienes y servicios y un 20% a gastos de personal de las administra-ciones.
• El mercado privado, en posición secundaria y caracterizado por la adquisición de bienes de equipo
El mercado privado del medio ambiente alcanza unos 150.000 millones de pesetas anuales, parte de cuyos recursos provienen del sector público a través de programas de apoyo. En el período 1990-94 se efectuaron solicitudes de apoyo para unas inversiones totales de 797.732 millones de pesetas en el PITMA, programa principal de ayuda existente, fundamentalmente en las actividades de centrales térmicas (17,6%) y Química (15,1%). Este esfuerzo inversor supone un 1,2% del PIB industrial español.
La mayor parte de las fondos, en base a las solicitudes planteadas y subvenciones concedidas, se dirigen a proyectos de minimización y corrección de contaminación de origen industrial (70%-75% del total) y en muy inferior medida en innovación y desarrollo, así como en promoción, formación y divulgación.
Por áreas, aguas y atmósfera suponen la parte mayoritaria. En cuanto a destino, cuestión que caracteriza al mercado privado en contraposición al público, un 64% de las inversiones corresponden a equipos, con mucho mayor peso que la obra civil (19%).
• Creciente sensibilización en las empresas potencialmente usuarias, aunque no reflejadas en actuaciones, especialmente en las empresas de pequeña dimensión
El conocimiento de la normativa y la gestión de sus residuos son los aspectos que más han mejorado en las empresas españolas, en relación al número de empresas. Sin embargo, en la evolución percibida entre los períodos 1988-89 y 1992-92, medida a través de una encuesta, no ha variado la proporción de empresas que tratan sus efluentes, ni tampoco las que disponen de técnicos especializados. En todos los aspectos, es en las empresas pequeñas donde se observa el déficit ambiental más importante.
• Los instrumentos económicos para la mejora ambiental, poco aplicados y sin cubrir los objetivos previstos
Salvo excepciones, este tipo de instrumentos no se aplican en España. Entre los utilizados, ocurre, que o bien no se aplican de acuerdo a unos objetivos específicos (programas de ayuda, sanciones a infractores) o como en el caso del canon de vertidos, las recaudaciones obtenidas ponen en duda la eficacia del sistema. En concreto, el canon recaudado en el período 1987-1991 sólo alcanza el 28% del liquidado. La ausencia de recaudación ocasiona una menor disposición de fondos para saneamiento. Por otro lado, las tarifas de los servicios públicos se encuentran por debajo de los costes reales.
• Se estiman en unas 2.000 las empresas en el sector medioambiental, con orientación principal hacia el área de agua. Ruido y vibraciones, área menos desarrollada
El directorio más amplio existente contempla unas mil empresas en España. Sin disponerse de cifras exactas y contrastando con otras fuentes, puede estimarse en unas 2.000 empresas las que cuentan con actividad medioambiental. Existiendo actividades compartidas, dentro y al margen de las medioambientales, la dedicación principal es el área de aguas (un 75% de las empresas), por delante de energía (35%), residuos (20%), aire (menos del 10%). Son muy limitadas las empresas que operan en suelos contaminados y ruidos.
• Dimensión empresarial variable, reducido tamaño en la actividad ambiental
La estructura se compone generalmente de empresas de pequeña y mediana dimensión, destacando la presencia de empresas o filiales de origen exterior (Suecia, Suiza, EE.UU.) y que operan en sectores como la electrónica, maquinaria y química.
Existiendo grandes empresas con actividad en medio ambiente, éste generalmente no es su actividad principal.
• El mercado relacionado con la construcción, destino básico del gasto público medioambiental, se concentra en el grupo de empresas principales del sector en España. Creciente penetración de este grupo en otros mercados emergentes
No se requiere una especialización para abordar la mayor parte de las obras relacionadas con el medio ambiente, siendo captadas por las empresas principales del sector de la construcción. Los elementos determinantes parecen ser el potencial propio de medios humanos y equipos, además del acceso a la subcontratación, en obras que suelen caracterizar-se por su envergadura y plazos relativamente reducidos de ejecución. Un grupo de 60 empresas, generalmente coincidente con las constructoras de mayor facturación y empleo del Estado, bien individual-mente o formando uniones temporales, se presentan a concursos cuyo negocio se encuadra principal-mente en:
• Tratamiento y gestión de residuos sólidos urbanos.
• Tratamiento de aguas residuales urbanas.
• Limpieza y saneamiento de ríos.
• Limpieza de playas.
Las grandes constructoras progresivamente captan los servicios de recogida de las ciudades principales, al igual que la realización de infraestructuras de tratamiento de aguas (en colaboración con ingenierías químicas) y la limpieza de playas. En la limpieza de ríos operan empresas de dimensión menor.
La mayoría de las grandes constructoras dispone de servicio de ingeniería, montaje de equipos y mantenimiento de instalaciones. El negocio emergente de las grandes constructoras se orienta hacia la incineración de residuos sólidos urbanos, gestión de residuos tóxicos y peligrosos e infraestructuras para la mejora acústica y de la calidad del aire.
• El gasto público en medio ambiente supone algo menos del 2% de los presupuestos institucionales
El gasto medioambiental del Gobierno Vasco y Diputaciones Forales se eleva en cifras de 1994 a unos 25.000 millones de pesetas, con variaciones entre 1,4% y 2,3% de los presupuestos totales de dichas instituciones. Una parte significativa de los recursos utilizados tiene un carácter excepcional, al proceder de planes de creación de empleo (FREE) aplicados al espacio forestal y saneamiento. En conjunto, se alcanza un promedio en torno al 1,8% sobre los presupuestos generales.
Los departamentos competentes en agricultura (esencialmente en las direcciones de montes), obras hidráulicas y medio ambiente, además de organismos autónomos o empresas públicas (Ihobe, Cadem, Garbiker, Basalan) canalizan la mayor parte de este gasto.
• Obras hidráulicas y corrección de la contaminación, principales áreas del gasto público
Un 40% de los recursos se emplean en saneamiento, principalmente en la realización de conducciones y plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas, correspondiendo al área gestionada por las competencias en obras hidráulicas. Otro 30% se destina a la corrección de desequilibrios ambientales y control de la contaminación (residuos sólidos urbanos, residuos especiales, regeneración de espacios, redes de vigilancia de calidad y formación), situándose dentro de la competencia que se usualmente se denomina "medio ambiente".
Un 25% se encuadra en aspectos ligados al medio rural y espacios naturales (ordenación, montes, fauna y flora, parques naturales) y el 5% se destina a ahorro energético y otra actividades no incluidas en los capítulos anteriores.
• Distribución del gasto: costes de personal propio, pagos corrientes al exterior e inversiones
Evidentemente no todo el gasto señalado es susceptible de ser captado por el sector ambiental privado. Incluso pueden darse circunstancias que reflejan una cierta competencia y cobertura por los entes públicos de áreas de trabajo susceptibles de ser desarrolladas por la empresa privada.
Un equivalente al 15% de total del gasto público señalado se destina a la remuneración del personal de las instituciones, lo que supone un empleo de 700-750 personas. Además existen otras partidas destinadas a gastos de funcionamiento. Para inversiones reales, contratación de servicios, estudios, proyectos, quedan unos 15.000 millones de pesetas. El destino de estos fondos se encuentra en las infraestructuras de saneamiento (55%), infraestructuras, transporte y equipamiento para tratamiento de residuos (15%), recuperación de espacios y equipamientos (10%), operaciones en el medio forestal (12%) y estudios y proyectos (8%). Si se descuenta la parte destinada a la creación de empleo fundamentalmente directo proveniente de fondos especiales, queda en torno a 12.000 millones de pesetas que se dirigen al mercado medioam-biental.
• Magnitud del mercado privado y distribución por áreas: las inversiones medioam-bienta-les principales se han dado en la calidad del aire, pasando posteriormente la prioridad al agua, siendo los residuos el área en crecimiento más importante en la actualidad
Se estima en unos 9.000 millones de pesetas las inversiones medioambientales anuales por el sector industrial de la CAPV. En cifras globales referidas al período 1981-92, las inversiones destinadas a la mejora de la calidad del aire suponen la parte principal (en torno al 60%), seguidas a cierta distancia por las dedicadas al agua (sobre un tercio del total), teniendo escasa relevancia los demás ámbitos.
En la evolución de dicho período, la situación ha variado sensiblemente a partir de 1987, pasando las inversiones para la corrección de la contamina-ción de las aguas a ser el capítulo principal. De este modo en la década de los noventa, las inversiones privadas en materia de aguas se sitúan anualmente por encima del 50% de las inversiones totales (cifra estimada según las inversiones apoyadas). Como tendencia más reciente, se aprecia un importante crecimiento en las cantidades asignadas a los residuos, tendencia similar a la señalada para el espacio europeo.
• El medio ambiente, motivación complementaria y no prioritaria en las inversiones industriales: la adaptación a las exigencias ambientales se pospone a las necesidades en mejora competitiva derivadas del Mercado Unico
Las inversiones realizadas con finalidad medioambiental (incluyendo corrección ambiental, ahorro energético y de materias primas), vienen a suponer un 8% de las inversiones de la industria extractiva y manufacturera vasca, tomando como referencia datos de 1991. Se trata de una finalidad secundaria, ya que la mejora de proceso (56%) y producto (30%) son los motivos más frecuentes en las inversiones realizadas. Existe sin embargo un beneficio medioambiental indirecto incluido en estos aspectos.
El incremento de competitividad productiva en las empresas como aspecto prioritario es reflejo de la necesidad de adaptación al Mercado Unico, quedando en la práctica pospuesta la adaptación a las exigencias ambientales, cuestión que se ve afectada por la situación económica general.
• Sector medioambiental formado por un colectivo estimado en 350 empresas, con frecuente dedicación no principal en este área
Se puede dar como cifra aproximada la existencia de 350 que efectúan alguna actividad relacionada con el medio ambiente. Si se tiene en cuenta una cierta especialización y dedicación en este campo, el número puede reducirse hasta poco más la mitad de dicha cifra. Comparati-vamente al conjunto español, y según la presencia en los distintos directorios existentes, la estructura vasca puede representar sobre un 10%.
• Inexistencia del sector como tal: frecuencia de actividades compartidas y del medio ambiente como actividad secundaria. Microempresas ambientales dentro de unidades mayores
Es frecuente la presencia de esta actividad como complemento en el conjunto de funciones y oferta de las empresas, aunque existen empresas especializadas. Incluso, puede no existir una conciencia de operar dentro del sector en parte del colectivo, sino de pertenecer al "gremio" tradicional en que encuentra la empresa (material eléctrico, fabricación de recipientes de plástico, etc.), aunque el producto se destine a finalidades medioambientales.
Esta percepción es también fruto de la escasa parte de la producción que puede considerarse como medioambiental, especialmente en las empresas fabricantes de bienes de equipo, y en menor medida en las de ingeniería y consultoría. En el primero de los casos, la distribución del trabajo tiene una carácter más horizontal, sin una directa adscripción del personal al producto. En el segundo, se configuran equipos especializados dentro de las empresas, lo que supone la existencia de microempresas ambientales dentro de otras de superior tamaño.
• Ingeniería y consultoría, núcleo numéricamente más importante. Salvo excepcio-nes muy significativas se trata de empresas pequeñas o parcialmente implicadas en este área de negocio
Las ingenierías y consultoras constituyen la parte principal del sector en cuanto a número de empresas (en torno a un 40% del total), tratándose fundamentalmente de unidades de pequeño tamaño y con actividades compartidas, siendo significativa el peso de las actividades ambientales (entre el 30 y 70% de la facturación de la empresa en el colectivo consultado). Las actividades que coexisten con el medio ambiente son el urbanismo y arquitectura, ingeniería civil, ingeniería química, ingeniería de instalaciones industriales y asesoría económica.
Destaca la existencia de un grupo compuesto por 25-30 empresas con cierta especialización, volumen y empleo destinado a esta actividad. Es muy significativa la presencia de algunas ingeniería que operan en tratamiento de aguas, siendo son empresas líderes en el conjunto español (dos sobrepasan los 200 empleos).
Las actividades principales se encuentran en la realización de inventarios, auditoría y evaluación de instalaciones, depuración de aguas y tratamiento de residuos industriales y urbanos.
• Fabricantes de bienes de equipo: el medio ambiente una actividad frecuentemente marginal en el conjunto de la oferta de la empresa
Es el colectivo más difícil de cuantificar por las peculiaridades señaladas (marginalidad o no conciencia de pertenencia al sector, desconocimiento del destino del producto, etc.). Se observa la existencia de dos grupos: por un lado un número reducido de empresas especializadas, por otro, un amplio colectivo, que disponiendo de un producto o servicio industrial de múltiples destinos, diversifica su gama o su mercado, colocando su producto a otro fabricante o consumidor final, con un uso medioambiental del mismo.
En el primero de los grupos, las empresas (salvo excepciones) son de pequeña dimensión. En el segundo coexisten desde pequeñas empresas de subcontratación hasta grandes empresas que han optado por introducirse en este mercado como complemento de su actividad y partiendo de su conocimiento y producto tradicional. Existen también una serie de grupos empresariales importantes que han creado empresas o divisiones medioambientales.
En conjunto, puede cifrarse orientativamente en un centenar de empresas las incluidas en este grupo. Entre los productos que se elaboran se pueden citar los equipos y piezas para tratamiento de gases y tratamiento de aguas, material eléctrico, mecánico y electrónico, recipientes de metal y plástico, aparatos de medición y control.
• Las empresas dedicadas a la gestión de residuos, parte más especializada y activa del sector ambiental de la CAPV
A diferencia de los grupos anteriores, en este se integran empresas con mayor especialización y dimensión en lo que respecta a la actividad medioambiental (varias empresas cuentan con 50-100 empleos). Las funciones realizadas son la recogida, tratamiento y depósito de residuos (aceites industriales y marinos, hidrocarburos, polvos de acerías, fangos, metales, textiles, plástico, residuos especiales), con unas 30 empresas principales que operan en recogida y/o tratamiento, además de un número mayor (no cuantificado) de pequeñas empresas que recuperan productos específicos. En el sector también se integra el organismo público Ihobe.
Además de estos agentes, podrían incluirse en el sector otras actividades como los desguaces, ya que operan en la recogida y reciclaje de productos, siendo unos 30 los existentes en la CAPV. La adaptación de los mismos (eliminación de los problemas ambientales que generan y avances en los productos y técnicas de recuperación) supondría un evidente aporte en su configuración como un auténtico sector medioambiental.
• Cualificación humana y calidad del producto, puntos fuertes. Promoción, comercialización y estructura, puntos de mayor debilidad
El porcentaje de titulados superiores sobre las plantillas ocupadas en medio ambiente y la realización de actividades de I+D, son indicadores que apoyan la autovaloración empresarial positiva en cuanto a materia humana y calidad del producto. La frecuente pequeña dimensión de las empresas (global o de la parte implicada en medio ambiente) constituye un condicionante importante en la promoción y comercialización, limitando las posibilidades de acceso a mercados más amplios y acometida de proyectos importantes.
• Frecuente colaboración interempresarial, respuesta obligada ante la insuficiencia de estructura, magnitud de los proyectos a acometer y diversidad de las áreas de trabajo. Lazos de colaboración ligeros, necesidad de fórmulas más duraderas e intensas
En las empresas del sector se observa, con más frecuencia que en otros ámbitos, el acceso a formulas de cooperación e integración empresarial. La mayoría de las ocasiones, la colaboración queda restringida a proyectos o pedidos puntuales, aunque también se den otras formas como joint-ventures o integración en grupos empresariales con mayor asiduidad que en otros sectores. Son precisamente estas fórmulas de mayor compromiso las que las propias empresas consideran más adecuadas para adoptar en el futuro.
La investigación, que fundamentalmente se desarrolla de forma individualizada en las empresas, también se considera abordable de forma más adecuada a través de fórmulas conjuntas o contratada al exterior de las empresas (centros tecnológicos).
El déficit de estructura y la diversificación de campos, además de la acelerada progresión tecnológica, parecen ser aspectos que incentivan a la colaboración.
• Capacidad productiva superior a la capacidad comercial, con baja facturación como resultado y mercado de ámbito limitado. Expectativas favorables
Al margen de subsectores o empresas determinadas (fundamentalmente dirigidas el mercado público), y en referencia a una parte importante del colectivo, se observa que las facturacio-nes en actividades medioam-bientales no son tan elevadas como las que las propias empresas pudieran prever. La masa crítica lograda resulta insuficiente para repercutir costes cruciales como los de promoción, distribución e inversiones. Por delante, según la opinión empresarial, se sitúa el factor determinante: escasez de demanda real, influida por la insuficiencia en el seguimiento y aplicación de la normativa. De esta manera se produce un cierto desfase entre las expectativas y el mercado accesible. Como resultado, la actividad o la parcela medioam-bien-tal de las empresas del sector, no parece crecer de la forma esperada.
El mercado de la CAPV y en segundo término el estatal, son los mercados principales, con una mínima penetración en los mercados exteriores, a excepción de áreas como residuos o empresas concretas.
• Mantenimiento en el crecimiento del mercado europeo, aceleración en el mercado español
Las perspectivas señalan un mantenimiento en el crecimiento del mercado medioambiental europeo, con unas tasas anuales del 5%. En los países más avanzados se prevé un mayor impulso en el tratamiento de suelos contaminados, manteniendo similar crecimiento al promedio en agua y residuos y en menor medida en calidad del aire. Con todo y dada su importancia en valores absolutos, las áreas referentes a calidad del agua y residuos, seguirán concentrando el negocio. La necesidad de adaptación a las directivas europeas, ha supuesto en los últimos años -cuestión que habrá de acelerarse en los próximos- un crecimiento en los recursos en el caso español, extensible a la CAPV.
• Tratamiento de aguas residuales urbanas, un déficit que precisa más de 100.000 millones de pesetas en inversiones a medio plazo
La acomodación a la Directiva 91/271/CE supone el mayor contingente de recursos -y por tanto de mercado generado- en la CAPV en los próximos años (fundamentalmente hasta el año 2000), centrándose los costes (y oportunidades) en la construcción de redes de saneamiento, plantas de tratamiento y emisarios submarinos, con un componente principal de obra civil y en menor medida ingeniería e instalaciones.
Además se precisa invertir en pretratamiento de vertidos industriales, mejora de las redes de alcantarillado e instalaciones que permitan reutilizar el agua.
• Residuos: puesta en práctica de los planes de gestión de residuos especiales, inertes y mejora en los sistemas de recogida y tratamiento de los residuos sólidos urbanos
La puesta en práctica (1993-2000) del plan que trata sobre residuos especiales supone la necesidad de invertir 13.275 millones de pesetas, en un 75% de origen privado, posibilitando la creación de infraestructuras privadas, públicas y mixtas. Los infraestructuras en las que se plantea la intervención privada son principalmente las destinadas a tratamientos físico-químicos, inertización y depósitos de inertizados, tratamientos biológicos para lodos de tipo orgánico y de aguas provenientes del tratamiento de residuos y revalorización de fenoles.
En la gestión de residuos inertes se prevé la necesidad de adecuaciones y recuperaciones ambientales de vertederos, avanzando en la reutilización de desechos. Otros tipos de residuos en los cuales se prevén inversiones son los sanitarios y los originados por desguace de automóviles.
En los residuos sólidos urbanos, se prevé una adecuación en los vertederos, crecimiento de la recogida selectiva y equipos mecanizados de limpieza, además de posibles nuevas infraestructuras.
• Avances limitados, pero progresivamente más importantes en tratamiento de suelos contaminados
En suelos contaminados, siendo muy elevadas las necesidades de recursos para eliminar los problemas existentes, se habrá de optar por priorizar actuaciones y operar de forma progresiva según se vayan superando los demás déficits ambientales, tal como viene ocurriendo en otros países.
• La industria, principal mercado privado que precisa de incentivación para invertir
Las áreas anteriores, a excepción de los residuos, cubren fundamentalmente un mercado con recursos de origen público. Resta la cobertura de las necesidades de la industria relativas a evaluación (auditorías), equipos de protección y tratamiento de efluentes, equipos de control de procesos de producción y ahorro de recursos y tecnologías limpias. Puede preverse, si se toman las medidas de apoyo e incentivación a un ritmo anual de inversión de unos 10.000 millones de pesetas anuales, fundamentalmente a suministrar desde fabricantes de bienes de equipo y servicios (ingeniería y consultoría).
• Mejora del medio urbano y espacios naturales, mercados en expansión.
La mejora del entorno urbano integra áreas de operación potencial para el sector ambiental (paisaje, zonas verdes, áreas de esparcimiento, mejora de zonas industriales, sistemas peatonales y de ocio...), campos importantes en la actualidad y crecientes por la demanda de mejor calidad de vida.
Por otro lado, las perspectivas de un notable incremento de los espacios naturales protegidos y la mejora del medio natural (espacio forestal, regeneración de zonas, etc.), va a contar con un importante refuerzo en los próximos años. Si en las actuaciones urbanas priman los recursos destinados a inversión constructiva, en este caso es en la creación directa de empleo y apoyo indirecto a otras actividades donde se refleja en el mercado.
5.2. Actuaciones para potenciar el sector. Propuestas surgidas desde el sector ambiental
• Favorecer el incremento de la demanda, factor de preferente incidencia
El incremento del mercado ambiental mediante la incentivación al cumplimiento de la normativa y la utilización de las compras del sector público como instrumento a las empresas del sector ambiental vasco, son las demandas más solicitadas desde este sector.
• Definición de marcos de actuación estables, mejora en los recursos humanos, investiga-ción, sensibilización y monitorización internacional, otras áreas de actuación y fomento para incrementar la competitividad del sector y dinamizar el mercado
Entre los aspectos a incidir surgidos desde el sector, además del citado en el apartado anterior, destacan los aspectos relativos al marco competencial y normativo en la CAPV, necesidad de cuantificar la ecoindustria, incrementar la certificación, búsqueda de mercados y soluciones dadas en el exterior, realización de actividades piloto.
En cuanto a los recursos humanos se precisa mejorar la cualificación del personal propio, sensibilizar a las empresas, en la enseñanza y población en general, además de la formación de especiales y técnicos de la Administración pública. En los aspectos de normativa y economía ecológica, se considera la importancia de la normativa como motor del desarrollo de la industria ambiental, así como el valor complementa-rio que puede aportar la aplicación de instrumentos económicos. Otros puntos a incidir son la información y captación de oportunidades en el exterior.
• Actuaciones previstas desde el sector público
El Cluster de Industrias de Medio Ambiente (iniciado durante 1994), la próxima construcción del Centro de Medio Ambiente del País Vasco y el grupo de infraestructuras (proyecto integrado de nuevas infraestructuras apoyado en el potencial existente) que se plantea desde un conjunto de agentes en Alava, constituyen las iniciativas más recientes de actuación desde el ámbito público.
Además es preciso destacar, la existencia de la red de Centros Tecnológicos tutelados, que progresivamente va integrando actividades medioam-bientales.