
El siguiente trabajo tiene como objetivo fundamental el análisis del sector constructor de maquinaria para la madera en el País Vasco.
Las fuentes de información utilizadas para la realización de este estudio han provenido fundamentalmente de Eumabois (Asociación Europea de Fabricantes de Maquinaria para la Madera) y de AFEMMA (Asociación Española de Fabricantes de Maquinaria para la Madera). Otras fuentes de información utilizadas han sido el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Instituto Español de Comercio exterior (ICEX) y el Instituto Vasco de Estadística (EUSTAT). Desde el punto de vista estadístico, la clasificación utilizada ha sido la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) 322.2 ó NACE 327.1 (según la clasificación europea), que incluye la fabricación de maquinaria para la madera y el corcho.
La total inexistencia de empresas vascas dedicadas a la fabricación de maquinaria para el trabajo del corcho, unido al bajo porcentaje que representan las mismas empresas en el total del sector español, permiten concentrar este estudio en el análisis de aquellas empresas que fabrican maquinaria para trabajar la madera.
El informe que a continuación se presenta se estructura en torno a cinco grandes bloques. Junto al capítulo 1, de carácter introductorio y que delimita la actividad objeto de estudio, el capítulo 2 analiza el sector desde una perspectiva mundial. A continuación, el capítulo 3 se centra en la situación del sector en el estado español, en tanto que el capítulo 4 estudia la evolución reciente y situación actual del sector en la CAPV. Finalmente, el capítulo 5 describe la posición competitiva y las perspectivas futuras del sector.
La producción mundial de máquinas para trabajar la madera ascendió en 1992 a un total de 7.270 miles de millones de dólares USA. El reparto por áreas geográficas muestra que la mayor parte de la producción mundial se concentra en Europa Occidental, concretamente el 63,3% o 4.600 millones de dólares USA, seguido por el Continente Asiático (18,4% o 1.340 millones de US$) y América del Norte (16,5% o 1.200 millones de US$).
El análisis detallado de la producción por países concretos muestra que son precisamente Alemania e Italia los dos principales productores mundiales, seguidos por los Estados Unidos de América y Japón. Mientras, otros países europeos como Francia, España, Austria o los países nórdicos (principalmente Finlandia y Suecia) cuentan también con una importante industria constructora de maquinaria para el trabajo de la madera.
La producción de maquinaria para el trabajo de la madera ha experimentado en la década de los ochenta una fuerte expansión como consecuencia de la recuperación de los principales sectores demandantes. Este importante crecimiento en la producción de la CE ha sido especialmente importante en la segunda mitad de la década. Así, y siempre en términos reales, la tasa media anual de crecimiento entre 1981 y 1984 fue del 2,8%, mientras que la tasa media correspondiente al período 19841990 fue del 10,5%.
Sin embargo, la tendencia expansiva apuntada en la década anterior se ha visto notablemente ralentizada en los primeros años de los noventa. Así, el consumo aparente total de maquinaria para una muestra de países escogidos ha pasado de crecer un 17,6% en 1990 a un 6,9% en 1991 y un 2,6% en 1992. Por su parte, la producción total para la misma muestra de países ha mostrado un descenso aún más acusado, pasando así del 23,7% de crecimiento interanual habido en 1990 al 3,7% y al 1,1% correspondientes a 1991 y 1992.
El comercio internacional de maquinaria para el trabajo de la madera ha experimentado una fuerte expansión en la década de los ochenta. Así, tanto las exportaciones como las importaciones de la CE, que suponen el 70% y el 42% del total mundial respectivamente, han conocido importantes incrementos durante la década de los años 80, destacando en este sentido especialmente el incremento producido en el comercio intraCE, el cual ha crecido durante la década de los ochenta una tasa media anual de 8,6%, pasando así de 346 millones de ecus en 1980 a 791 millones en 1990.
Sin embargo, y coincidiendo con la ralentización general de la actividad económica de comienzos de los noventa, el comercio exterior mundial ha experimentado una cierta desaceleración. Así, el total de las exportaciones mundiales ha descendido un 9,9% y un 4,9% en 1991 y 1992, respectivamente, mientras que las importaciones lo han hecho un 6,7% y 12,4% para los mismos años respectivos.
Los principales países exportadores mundiales de maquinaria para el trabajo de la madera son Alemania e Italia, países cuyas exportaciones en 1992 en términos globales fueron de 1.002,1 y 884,2 millones de dólares USA, esto es, el 31,7% y 27,9%, respectivamente de participación sobre el total mundial exportado para ese año. Otros países con una importante presencia exterior son Japón, Estados Unidos y Austria, con participaciones en el total exportado mundial del 9,9%, 5,4% y 5,3%, respectivamente.
En relación a los principales países importadores, el principal mercado corresponde a los Estados Unidos, el cual importó en 1992 por valor de 480,3 miles de dólares USA (un 17% del total de las importaciones mundiales), seguido a continuación de Alemania, Francia y China, con participaciones respectivas del 11,4%, 7,6% y 5,1%, respectivamente. Otros países fuertemente importadores de maquinaria son Indonesia, España, Austria y Reino Unido.
Según estimaciones realizadas por Eumabois, Europa Occidental cuenta (según datos de 1992) con un total de 843 fabricantes que dan trabajo a una cifra estimada de 45.712 personas. En términos comparativos con el total mundial, Europa Occidental agrupa a la mitad de los productores existentes y al 70% del empleo. Los principales productores mundiales son también los que concentran el mayor número de empresas y de empleo. Así, Alemania e Italia se destacan claramente del resto de países (242 fabricantes y 23.500 empleos para Alemania y 298 fabricantes y 10.988 personas empleadas para el caso italiano), seguidos por Japón (170 fabricantes y 6.500 empleos) y los Estados Unidos de América (200 fabricantes y 6.000 empleos).
En relación al tamaño medio de las empresas existentes, la media mundial es de 41 empleados por fabricante, hecho éste que muestra la fuerte presencia de pequeñas y medianas empresas en el sector. Sin embargo, el análisis por países muestra importantes diferencias de tamaño medio en los distintos países. Así, las empresas más grandes se localizan en Finlandia, Alemania y Reino Unido. Mientras, el resto de países para los que se disponen de datos muestran unos ratios ciertamente inferiores, destacando en este sentido los correspondientes a algunos de los mayores productores mundiales, como Japón o Italia.
Por otro lado, conviene señalar que la industria productora de maquinaria para el trabajo de la madera se está caracterizando en los últimos años, especialmente en algunos países como Alemania, Italia o Reino Unido, por una creciente concentración empresarial, básicamente a través de la creación de alianzas y uniones interempresariales.
En relación a los últimos desarrollos tecnológicos acaecidos en el sector de maquinaria para madera, el rasgo más destacable se refiere a la generalización de los sistemas de automatización y control electrónicos, sistemas por otra parte muy difundidos en otros sectores de la ingeniería mecánica. Los objetivos últimos perseguidos con estos desarrollos son obtener una mayor productividad y una optimización del trabajo, reduciéndose así el consumo de material y energía al tiempo que se obtienen mayores estándares de seguridad y calidad.
En términos comparativos internacionales, la posición tecnológica preponderante de Alemania aparece muy claramente definida.
El sector de fabricantes españoles de maquinaria para la transformación de la madera engloba, según datos correspondientes a 1992, un total de 88 fabricantes que daban empleo a un monto aproximado de 2.300 personas. En términos temporales, el rasgo más característico viene dado por el crecimiento experimentado tanto en el número de fabricantes como en el empleo hasta 1990. Sin embargo, los datos disponibles para la década de los noventa presentan un descenso tanto en términos de fabricantes como de empleo.
En relación al tamaño medio de los establecimientos existentes, medido en términos de empleo, éste se ha mantenido más o menos constante en torno a los 26 empleados/empresa. En cualquier caso, este tamaño resulta ciertamente inferior al de los principales competidores europeos, como Alemania, Francia o Italia (97, 40 y 37 empleados/empresa, respectivamente).
Por lo que se refiere a la distribución geográfica de los establecimientos existentes, las empresas existentes aparecen muy concentradas geográficamente. Así, las CCAA que cuentan con una mayor representación son, por este orden, Cataluña, la Comunidad Valenciana y la Comunidad Autónoma del País Vasco, seguidas por Galicia, la Comunidad de Madrid y Aragón. Por otro lado, tres provincias agrupan un número muy considerable de empresas, esto es, Barcelona, Valencia y Guipúzcoa.
La producción española de maquinaria para la transformación de la madera ha mostrado durante el período 19861992 un crecimiento positivo medio del 1,0% en pesetas corrientes. Sin embargo, y al igual que lo ocurrido para otros sectores, se observan importantes diferencias interanuales. Así, durante la última parte de década de los ochenta el sector ha mostrado en líneas generales un comportamiento al alza, con un crecimiento medio en el período 19861989 del 10,4% en términos corrientes que contrasta notablemente con el 7,6% correspondiente a 19891992.
Por otro lado, uno de los rasgos más característicos del sector español se refiere a la prácticamente constante insuficiencia de la producción española para satisfacer todas las necesidades del consumo interno español de maquinaria de este tipo. Así, el ratio Consumo /Producción presenta un valor medio para el período 19861992 del 136,2% lo que da origen a una necesidad de importar de forma masiva productos extranjeros.
El comercio exterior español de maquinaria para el trabajo de la madera ha gozado en los últimos años de una fuerte expansión, tanto desde el punto de vista de las importaciones como de las exportaciones.
Sin embargo, y al igual que lo ocurrido con la producción y el consumo ya analizados en una sección anterior, el comercio exterior español de maquinaria para la madera ha mostrado un comportamiento muy diferenciado según se analice el período expansivo 19861989 o el período recesivo general 19891992. Así, y mientras para el primer período de tiempo considerado el incremento medio para las exportaciones y las importaciones españolas ha sido del 22,3% y 49,0%, respectivamente, estas cifras han sufrido una notable moderación entre los años 19891992, con incrementos del 11,2% y 5,6%, respectivamente.
Uno de los rasgos más característicos del comercio exterior español del sector se refiere a la presencia de un déficit comercial de carácter "crónico". Así, la tasa de cobertura del sector (definida como el cociente Exportaciones/Importaciones) ha mostrado tradicionalmente un nivel muy bajo, en torno al 27,2% de media para los años 19861992. En este sentido, y coincidiendo con lo anteriormente expuesto, la participación de las importaciones sobre el total del consumo aparente español de maquinaria para la madera presenta unos ratios muy superiores a los de los principales competidores europeos. Por su parte, la participación de las exportaciones sobre el total producido alcanza un 20,7% de media para el mismo período de tiempo considerado anteriormente.
Por lo que respecta al destino/origen geográfico de las exportaciones/importaciones españolas del sector, el comercio exterior español está orientado fundamentalmente hacia Europa en general y hacia la Unión Europea en particular, las cuales absorben el 62,2% y el 52,0% del total de las exportaciones españolas. Por otro lado, el mercado americano, y especialmente Sudamérica presenta una fuerte absorción de productos españoles, concretamente del 27,9%.
El sector español fabricante de maquinaria para la transformación de la madera se caracteriza por la existencia de diversos rasgos distintivos.
En este sentido, el primer rasgo distintivo hace referencia a la descompensación existente entre el tamaño del mercado interno español y su producción, al menos si se compara con la situación existente en los dos principales productores europeos y mundiales, esto es, Alemania e Italia. En segundo lugar, el mercado español se caracteriza por una baja propensión exportadora frente a países como Italia, Francia o Alemania. Por contra, España presenta una elevada penetración de productos foráneos. Finalmente, el sector se caracteriza por una menor productividad aparente del trabajo en relación a los competidores alemanes, italianos y franceses.
La evolución de la participación de las principales magnitudes económicas del sector respecto al valor total de la producción en el período 19871991 presenta varios rasgos dignos de ser destacados.
En primer lugar, y por lo que se refiere a la distribución del total de la producción bruta del sector entre consumos intermedios y valor añadido, se observa un peso creciente de los consumos intermedios (48,0% en 1987 frente a 58,2% en 1991), lo que supone un descenso paralelo del peso del valor añadido respecto al total de la producción (52,0% y 41,8%, respectivamente), hecho éste que se explica fundamentalmente por la creciente externalización en el uso de los servicios (tecnológicos, económicos, de mantenimiento, etc.).
Por otra parte, son destacables los descensos en participación sobre el total de producción experimentados tanto por el Excedente bruto de Explotación como por la Formación Bruta de capital Fijo. Así, y mientras en el primer caso la participación ha pasado del 23,5% en 1987 al 12,6% en 1991, para el segundo caso las participaciones han pasado del 6,8% al 2,4%, respectivamente.
El sector de maquinaria para la madera está compuesto en el País Vasco por un total de 28 empresas, que dan empleo a una cifra aproximada de 381 personas, según los datos recogidos del Directorio Industrial del Eustat de 1991.
Por ámbito territorial, el Territorio Histórico que presenta una mayor concentración de empresas es Gipuzkoa. Así, el 57% del total de empresas existentes en la CAPV están radicadas en este Territorio Histórico, en tanto que Alava y Bizkaia presentan una menor concentración empresarial del sector, concretamente del 29% y 14%, respectivamente. En este sentido, los principales núcleos de concentración se encuentran en los alrededores de VitoriaGasteiz, y en las localidades guipuzcoanas de Azpeitia y Zarautz.
En relación al tamaño medio empresarial vasco, éste es de 14 empleados/empresa, tamaño éste inferior a la media española (26 empleados/empresa). El análisis por estratos de empleo muestra que aproximadamente el 61% de las empresas existentes pertenecen a la categoría de microempresas (entre 1 y 10 trabajadores), mientras que el 14% emplea entre 10 y 19 trabajadores y el 25% restante emplea más de 20 trabajadores.
El valor de la producción del sector fabricante de maquinaria para la madera en la CAPV puede estimarse, según estimaciones realizadas por el Eustat en 1992, en torno a una cifra superior a los 3.100 millones de pesetas .
A pesar de que no se dispone información detallada al respecto, el sector parece haber sufrido desde 1990 en adelante un claro descenso en sus niveles de actividad, hecho éste motivado en partida doble por el descenso de la actividad económica general y por el endurecimiento de las condiciones competitivas en las que tradicionalmente se han desenvuelto los productores vascos.
En relación a la aportación del sector de maquinaria para la madera al conjunto del sector industrial, los datos disponibles muestran la reducida dimensión del sector respecto al total del sector industrial de la CAPV. Así, el personal ocupado en el sector representa el 0,14% del total de empleados en la industria de la CAPV, participación ésta que alcanza el 0,08% y 0,14% respecto al valor total de la producción a precios de salida de fábrica y de las exportaciones no energéticas, respectivamente. Por otro lado, la participación de los gastos intramuros en I+D realizados por el sector en el total industrial vasco alcanza el 0,18%.
El sector de Maquinaria para la Madera presenta en líneas generales una estructura de formación del valor añadido pareja a la del sector de maquinaria en general, en tanto que se observan algunas diferencias significativas con respecto al total del sector industrial vasco.
Los principales aspectos a ser resaltados vienen dados por la participación descendente en el tiempo de los consumos intermedios sobre el valor de la producción (pasando así del 60,5% al 57,9% en el período 19891992) y por la menor incorporación de valor añadido a la producción respecto a la registrada para la maquinaria en general (42,1% y 45,3%, respectivamente).
Por otro lado, la participación de los costes de personal es ligeramente superior en el sector constructor de maquinaria para la madera que en el de maquinaria en general (36,4% y 34,7%, respectivamente). En este sentido, conviene destacar el creciente peso de los costes de personal en el sector de maquinaria para la madera durante el período 19891992, pasando así del 29,9% en 1989 al 36,4% en 1992.
Finalmente, debe señalarse el mayor esfuerzo inversor que, comparativamente con los constructores de maquinaria y la industria vasca en general, lleva a cabo el sector de maquinaria para la madera, con una participación respecto al total de la producción en 1992 del 6,6% frente al 4,0% y 4,7%, respectivamente.
La ralentización de la actividad económica general que se viene observando desde 1990 ha tenido un efecto ciertamente negativo en la cuenta de resultados de las empresas del sector. Así, y por lo que se refiere a los resultados finales brutos obtenidos, estos han mostrado una acusada tendencia a la baja, pasando así de una participación en el total de la facturación del 4,7% en 1989 al 0,3% en 1990, para en los años inmediatamente posteriores arrojar resultados negativos del 3,7% y 0,7% sobre el total de la facturación en 1991 y 1992, respectivamente.
En cualquier caso, las importantes amortizaciones realizadas en 1991 y 1992 (5,1% y 4,1% sobre ventas respectivamente) han permitido que el cashflow final haya mostrado unos resultados menos adversos (1,3% y 3,4% sobre el total de facturación en 1991 y 1992, respectivamente), resultados éstos no obstante peores que los obtenidos en 1989 (6,6%).
En relación a la capacidad tecnológica que presenta el sector constructor de maquinaria para la madera, el rasgo más destacable del sector se caracteriza por un exceso desarrollo en relación a otros sectores, como máquinaherramienta.
Así, y mientras la proporción de empresas que realizan actividades de I+D es del 18,2%, la proporción que representan los gastos intramuros en I+D sobre el total del VAB sectorial alcanza un valor de 3,12%. Por otro lado, el empleo medio de las empresas del sector que realizan actividades de I+D es de 37 empleados, tamaño éste notablemente superior al tamaño medio registrado (14 empleados). Finalmente, el personal dedicado de forma plena a actividades de I+D respecto al total del personal empleado es el 6,6 por mil, cifra ésta notablemente inferior a la obtenida para el sector de Máquina Herramienta (44,9 por mil).
El sector vasco constructor de maquinaria para la madera exportó en 1993 por un valor total de 670 millones de pesetas, lo que en relación al total exportado por el sector para el conjunto del Estado representó un 12,7%.
Por otra parte, y en términos comparativos con la situación del sector a nivel estatal, el sector vasco presenta en líneas generales una apertura al exterior (medida en términos de exportaciones/producción) ligeramente inferior. Así y según estimaciones realizadas en base a datos facilitados por Eustat, ICEX y Eumabois para el año 1992, el 25,7% aproximadamente del total producido en la CAPV por el sector se destinó a los mercados exteriores, frente al 30,6% correspondiente al sector en el Estado.
El análisis por Territorios Históricos muestra que es precisamente Gipuzkoa el territorio más exportador en términos globales. Concretamente, el 66,9% del total de exportaciones vascas registradas entre 1990 y 1993 tuvo lugar en el territorio guipuzcoano, en tanto que el resto de territorios presenta una participación menor (19,9% y 13,2% correspondientes a Araba y Bizkaia, respectivamente).
En relación a la distribución geográfica del comercio exterior vasco, y al igual que para el conjunto de la industria estatal, la mayor parte de las exportaciones del sector se dirigen hacia los países integrantes de la UE, los cuales absorbieron en el período conjunto 19901993 el 46,8% del total de las exportaciones vascas del sector. Por otra parte, el mercado americano (y especialmente el mercado sudamericano) se constituye como el segundo mercado en importancia, absorbiendo el 21,8% de las exportaciones vascas. En un nivel inferior de importancia se encuentran los mercados asiáticos y de Oceanía y, finalmente, el mercado africano (10,4% y 7,0%, respectivamente).
El sector español constructor de maquinaria para el trabajo de la madera presenta una serie de características que caracterizan y marcan la posición competitiva del mismo en el mercado exterior. En este sentido, y como puntos más distintivos del mismo pueden apuntarse:
i) En primer lugar, el sector constructor de maquinaria para la madera ha mostrado en los primeros años de la década de los noventa un comportamiento ciertamente negativo tanto en lo que se refiere a producción como a consumo, lo que contrasta notablemente con el buen comportamiento experimentado durante la segunda mitad de la década de los ochenta. Por otro lado, este comportamiento negativo ha tenido un claro reflejo en el descenso registrado tanto en el número de fabricantes como en el empleo.
ii) En segundo lugar, el sector español presenta un reducido tamaño empresarial en relación al resto de los principales países productores. Este menor tamaño empresarial español se ve agravado por la actitud individualista que caracteriza a las empresas españolas y que contrasta notablemente con las exitosas experiencias de colaboración interempresarial que caracterizan a otros países, fundamentalmente Italia.
iii) En tercer lugar, el nivel tecnológico de los productos españoles puede caracterizarse en líneas generales como perteneciente al segmento mediobajo, debido fundamentalmente tanto a la pequeña dimensión de las empresas comentada anteriormente como a la existencia de un sector cliente muy atomizado y demandante de maquinaria tradicional de bajo coste y valor añadido.
iv) En cuarto lugar, el sector presenta, en comparación con la situación existente en otros sectores productivos, una escasa penetración de fabricantes extranjeros. Estas empresas extranjeras coexisten con un tejido empresarial nativo que cuenta con una amplia tradición empresarial. Por otro lado, el sector presenta una acusada concentración geográfica en torno a tres Comunidades Autónomas, esto es, y por este orden, Cataluña, la Comunidad Valenciana y la Comunidad autónoma del País Vasco.
v) Finalmente, el sector ha mostrado durante los años ochenta (y parcialmente durante los primeros noventa) un elevado dinamismo en los mercados exteriores. En cualquier caso, la propensión exportadora (definida como el ratio exportaciones/producción) del sector es en general más baja que la correspondiente a los principales países productores, hecho éste que contrasta con la elevada penetración de productos extranjeros en el mercado español.
En general puede señalarse que el sector constructor de maquinaria para la madera del País Vasco presenta en líneas generales características muy semejantes a las que caracterizan al sector español en su conjunto. No obstante, el sector vasco muestra una serie de características diferenciadoras:
i) Elevado grado de concentración espacial de las empresas en el Territorio Histórico de Gipuzkoa, destacando en este sentido la concentración existente en los municipios de Azpeitia y Zarautz.
ii) Menor tamaño medio de los establecimientos existentes en la CAPV respecto a la media correspondiente al conjunto estatal, lo que plantea notables dificultades a las empresas del sector.
iii) Nula presencia de capital extranjero, así como una importante tradición constructora en el País Vasco y un elevado conocimiento mutuo entre los distintos productores existentes.
iv) Productividad ligeramente superior de las empresas vascas en relación a la media estatal que, en cualquier caso, es ciertamente inferior a los niveles de productividad alcanzados por los principales productores mundiales.
v) Menor apertura al exterior (medida mediante el ratio Exportaciones s/Producción) respecto a la media española y a la media correspondiente a los principales países productores mundiales.
Los principales puntos fuertes y débiles que definen la posición competitiva de las empresas vascas del sector productor de maquinaria para la transformación de la madera son los siguientes:
• Como puntos fuertes pueden señalarse los siguientes:
En primer lugar, buena relación nivel tecnológico/ precio. Sin embargo, los últimos años se han caracterizado por un importante esfuerzo de adaptación tecnológica a los nuevos desarrollos existentes.
| PUNTOS FUERTES | PUNTOS DÉBILES |
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En segundo lugar, importante tradición exportadora en algunas empresas, tradición ésta que ha obligado por otra parte a un importante esfuerzo de adaptación a los requerimientos de calidad y normativas técnicas existentes.
En tercer lugar, amplia gama existente de productos, lo que permite un elevado potencial de colaboración interempresarial en base a complementariedades existentes.
Finalmente, alta calidad del servicio en lo referente a seriedad, grado de cumplimentación de los plazos de entrega, etc.
. Por otra parte, y como principales puntos débiles del sector pueden destacarse los siguientes:
En primer lugar, el tamaño medio de las empresas vascas es más pequeño que la media española y desde luego menor que en otros países. Este hecho dificulta la capacidad de respuesta de las empresas a los requerimientos derivados del nuevo marco competitivo.
En segundo lugar, resulta constatable la falta de colaboración interempresarial existente en diversas áreas de interés empresarial (ventas y comercialización, I+D, marketing), lo que no hace sino agravar la "soledad" en la que habitualmente trabajan las empresas vascas del sector. Curiosamente, la concentración espacial de empresas existente en algunas localidades vascas no parece servir de estímulo a esta colaboración.
En tercer lugar, la actividad de I+D se encuentra, salvo excepciones muy notables, insuficientemente desarrollada entre las empresas del País Vasco, fundamentalmente debido a la existencia de una demanda muy poco exigente. Esta especialización productiva, característica hasta hace unos pocos años, está cambiando de forma muy acelerada en los últimos años, lo que ha revelado una serie de insuficiencias que dificultan la capacidad innovadora en productos y procesos.
En este sentido, conviene destacar la inexistencia prácticamente total de ingenierías especializadas, lo que dificulta notablemente la instalación de plantas llave en mano o de cadenas de equipos complementarios, cada vez más demandadas en todos los mercados. Por otro lado, el equipamiento tecnológico de las empresas existentes es generalmente peor que el de las empresas europeas (salvo algunas excepciones). Finalmente, el nivel de cualificación y formación técnica del personal ocupado en las empresas vascas presenta ciertas carencias que pueden limitar las posibilidades de desarrollo futuros del sector.
En cuarto lugar, y en relación a la comercialización y venta de los productos, destaca el escaso desarrollo del marketing y la investigación de los mercados entre las empresas del sector. En este sentido, la mayoría de las empresas vascas no cuentan con una implantación comercial propia en los mercados exteriores, de forma que el recursos más habitual suele ser el de acudir a distribuidores y representantes para canalizar las ventas. Por otra parte, la calidad del servicio presenta importantes lagunas en determinados aspectos referidos a servicios postventa, atención y formación del cliente, etc.
Finalmente, la imagen de marca de los productos vascos aparece íntimamente ligada a la imagen española, que en líneas generales puede calificarse como de baja en los mercados internacionales. Por otra parte, la buena relación calidadnivel tecnológico/precio adecuada característica de años anteriores se está erosionando rápidamente sin que sea sustituida por otros factores de competitividad.
El desarrollo de la actividad del sector vasco constructor de maquinaria para la madera está supeditado a una serie de oportunidades y riesgos que van a determinar la posición competitiva del sector en el futuro.
. Los principales riesgos a los que se enfrenta el sector son:
Progresiva pérdida de cuota de mercado en el mercado nacional en favor de los productos importados.
| RIESGOS | OPORTUNIDADES |
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Progresiva pérdida de capacidad de adaptación a los cambios tecnológicos existentes.
Fragilidad financiera derivada del escaso tamaño medio que caracteriza a las empresas del sector, lo que provoca en general una mayor dependencia respecta a fondos ajenos y a la financiación exterior.
Dificultades en mantener la posición alcanzada en los mercados exteriores.
. En relación a las principales oportunidades en el sector destacan:
Las empresas deben potenciar los acuerdos de colaboración (temporales o permanentes) con otras empresas que pertenezcan tanto al mismo sector como a sectores complementarios en todos aquellos campos de interés para las empresas (formación, subcontratación, centrales de compra, campañas comerciales comunes, actividades conjuntas de exportación, actividades de I+D, etc.)
Las empresas deben lograr un mayor grado de especialización productiva en gamas reducidas y tecnologías específicas, de forma que las posibilidades de ofertar un producto de mayor calidad y diferenciación sean mayores.
La presencia creciente en los mercados exteriores pasa por ser una de las alternativas más viables para garantizar el desarrollo futuro del sector y compensar la previsible pérdida del mercado interior, hasta ahora tradicional baluarte de las empresas vascas.
Las empresas vascas del sector, a pesar del esfuerzo inversor realizado en los últimos años, deben por un lado continuar la renovación de su parque de maquinaria y, por otro, favorecer y potenciar las actividades de I+D realizadas de forma interna dentro de las propias empresas.
La creciente presencia de normas estandarizadas de calidad, tanto a nivel español como internacional es una oportunidad y una exigencia a la que las empresas vascas deben dedicar esfuerzos crecientes en el futuro.
Las empresas vascas deben intensificar los esfuerzos que hasta ahora han realizado en comercialización y marketing, aspectos éstos que, frente a los aspectos de carácter productivo, han sido insuficientemente tratados por parte de los empresarios vascos del sector.