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EKONOMI GERIZAN

Crisis global: hacia un nuevo modelo económico y social
Número: 17

Título: Crisis global: hacia un nuevo modelo económico y social

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RESUMEN


Se puede considerar que el último ciclo de crecimiento económico mundial (1993 - 2007), prolongado en el tiempo y exuberante en su magnitud, ha sido el fruto final de la última oleada de globalización, cuyo origen se sitúa en el final de la Segunda Guerra Mundial (Acuerdos de Breton Woods) y cuyo catalizador e impulsor definitivo ha sido el desarrollo de las tecnologías de la información y de las comunicaciones a lo largo de las dos últimas décadas del siglo pasado.

Las transformaciones en el terreno económico han sido muy importantes: sustancial incremento del comercio mundial, incorporación en primera línea mundial de protagonismo de las economías de China, India y Brasil, deslocalización de la producción de bienes y servicios, por citar algunas sin ánimo exhaustivo.

En el terreno de las finanzas se han producido también importantes transformaciones, como la interconexión en tiempo real de los mercados financieros locales, el libre flujo de capitales por todo el planeta y el desarrollo y utilización de numerosos instrumentos de lo que se ha denominado ingeniería financiera (opciones, futuros, derivados, titulizaciones, estructurados, hedge funds, ...).

Asimismo es preciso hacer mención de la creación y desarrollo, también durante la segunda mitad del siglo pasado, de una serie de instituciones de carácter supranacional (Organización de las Naciones Unidas, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Unión Europea, Organización Mundial del Comercio,...) a las que podemos considerar como reflejo, tal vez no explícito pero sí evidente, de la dimensión y dirección del conjunto de la situación.

Dicho conjunto de transformaciones ha tenido un impacto inevitablemente no neutral en los individuos, en la sociedad, en la cultura y en las organizaciones estatales, el cual se ha visto a su vez impulsado y transformado por el influjo creciente y generalizado de las tecnologías de la información y de las comunicaciones.

Pero la última fase del mencionado ciclo de crecimiento económico, ubicada en la primera década del presente siglo, basaba sus cimientos en arenas movedizas. Un importante exceso de liquidez en el sistema financiero internacional, con origen en diferentes fuentes, en un entorno de tipos de interés bajos, dio lugar a un proceso de fuerte expansión crediticia en el sistema bancario internacional. Las reglas de juego estándar del propio sistema bancario hubiesen puesto límite a este proceso de expansión crediticia si no se hubiese tolerado la aparición y desarrollo espectacular de lo que se ha venido a llamar un “sistema bancario en la sombra” (shadow banking system) que, basado en operaciones de innovación financiera y desregulado, posibilitó la extensión de las operaciones de riesgo crediticio al amparo de un arbitraje regulatorio. Esta situación, combinada con importantes déficits comerciales y presupuestarios en algunos destacados países, con un crecimiento notablemente desequilibrado en otros, y con una fuerte tensión de precios en los principales mercados de materias primas, no era sostenible en el tiempo. Ahora sabemos que aquellas voces, pocas y con poco pábulo en su momento, que señalaban la inestabilidad del conjunto de la situación tenían razón, y que sólo había que esperar a que se produjese alguna circunstancia que actuase como detonante.

En el segundo semestre de 2007 se produjo esa circunstancia: la denominada crisis de las hipotecas de baja calidad (subprime) de los Estados Unidos de Norteamérica, cuyo heraldo había sido la ralentización de operaciones y tensiones a la baja en el precio de los activos inmobiliarios en el mismo país pocos meses antes. Este cambio de situación puso al descubierto de manera abrupta las debilidades, ineficacias, ineficiencias e incoherencias del conjunto del sistema. En el plazo de muy pocos meses no solo tuvo consecuencias fulminantes en el sistema financiero internacional, sino que afectó rápidamente a los mercados financieros y a las economías reales, cuyos ritmos de crecimiento se ralentizaron con celeridad para, de manera casi inmediata, entrar en recesión.

Tanto las entidades monetarias supervisoras como los gobiernos de los países desarrollados fueron conscientes con presteza de la gravedad de la situación, por lo que fueron adoptando medidas sin descanso y prácticamente sin límite para evitar una crisis de confianza generalizada y el colapso del conjunto del sistema.

Ya han transcurrido algo más de dos años desde el comienzo de la crisis, y aparentemente los momentos más delicados han pasado ya. En estos momentos (diciembre de 2009) algunos países desarrollados han vuelto a dar leves signos de crecimiento económico, y las economías emergentes parecen haber retomado la senda de crecimiento en que se hallaban instaladas anteriormente. Sin embargo parece claro que los problemas están lejos de haber terminado.

La ingente intervención gubernamental, por medio de políticas activadoras de la demanda, y de las autoridades monetarias, por medio de inyecciones de liquidez al sistema financiero y de unos tipos de interés extraordinariamente bajos, tiene fecha de caducidad, o, para ser más exactos, tiene un límite cuantitativo, salvo en el caso de que se quiera experimentar otro tipo de problemas.

La excesiva expansión crediticia ha dejado relevantes sectores productivos sobredimensionados, algunos stocks de activos excesivos, y un paro que pudiera convertirse en estructural ya que se antoja difícilmente recuperable.

El endeudamiento de algunos Estados se ha situado en cotas que no se consideran prudentes y que, en cualquier caso, sus ciudadanos tendrán que afrontar por la vía presupuestaria con el consiguiente deterioro del nivel de vida.

La gestión multilateral y multiinstitucional de la crisis ha constituido, por una parte, un gran éxito. Pero, por otra parte, se han abierto grandes interrogantes, no solo en relación al sistema financiero global, sino también en relación al modelo económico vigente y al sistema de gobernanza global.

Asimismo existe una gran preocupación en cuanto a los efectos que se pueden producir en las sociedades, tanto en el terreno de lo político como de lo cultural, tanto por el impacto mismo de la crisis como por la problemática adicional que pueda generar la asimilación de las fuertes corrientes de emigración hacia los países desarrollados que se produjo durante el período de fuerte crecimiento económico.

El escenario y conjunto de circunstancias que acabamos de describir ha suscitado, entre otros, el debate acerca de la posibilidad, que algunos elevan al grado de necesidad, de un cambio de modelo económico y social. Nuestra intención con la realización del seminario de verano y con la publicación de este libro ha sido aportar información y reflexiones que ayuden a desentrañar el debate de fondo.

Esta edición se abre con un capítulo primero titulado “Perspectivas globales de la crisis”. Como su nombre indica, hemos querido proporcionar un grupo de visiones de alcance amplio, que tratan de abordar la crisis más allá de la perspectiva de un determinado sector o ámbito de actividad. De esta manera, D. Diego Rodríguez Palenzuela aborda, en “Un análisis de la reciente ‘Gran Recesión’”, expone y discute las principales causas y características de la última recesión registrada en la zona del euro. Aun cuando los perfiles de recesión y de recuperación asociados recesiones recientes tienen características únicas, también es cierto que se pueden detectar ciertas similitudes empíricas. Así ha sucedido con el comportamiento de los agregados macroeconómicos en la zona del euro en esta última ocasión. En el caso concreto que nos ocupa, la fuerte contracción del comercio internacional, factor que ha acentuado la gravedad de todo lo ocurrido, ha sido un elemento peculiar, mientras que los descensos significativos de consumo e inversión privados han seguido sendas ya conocidas en crisis anteriores. El autor sugiere que todo apunta a que la recuperación de la economía de la zona del euro, que comenzó en la segunda mitad de 2009, se sostendrá, aunque a un ritmo gradual y con un grado de incertidumbre elevado.

En el siguiente artículo de este capítulo, “Los desequilibrios globales antes y después de la crisis mundial”, su autor, D. Luis Serven, plantea que la coexistencia de grandes déficits y superávits por cuenta corriente en la economía mundial ha generado una importante controversia en el panorama económico internacional: no existe una visión común sobre su relevancia en la gestación de la presente crisis, ni sobre si constituyen o no una amenaza para el desarrollo y estabilidad futuros de la economía mundial. No es la primera vez que se produce este tipo de desequilibrio global, pero el último episodio que hemos presenciado se ha caracterizado por su mayor dimensión cuantitativa y temporal y porque los desequilibrios exteriores de los países avanzados han sido fundamentalmente financiados por países emergentes. Esta última circunstancia apunta la posibilidad de que nos hallemos ante un hecho similar, los desequilibrios globales, con unas causas diferentes. Tras evaluar las diferentes opiniones vertidas recientemente sobre el papel de estos desequilibrios en la crisis mundial, el autor realiza una reflexión sobre su posible evolución futura, que concluye diciendo que no es posible descartar un escenario de reducción del déficit exterior estadounidense que llevase a una depreciación sustancial de su moneda.

Dña. María del Carmen Gallastegui ofrece una perspectiva novedosa en su artículo “La crisis económica y la crisis ambiental: analogías y lecciones”, planteando que tanto la crisis económica que estamos sufriendo como la crisis medioambiental son fenómenos de naturaleza global que, además están, en cierto sentido interrelacionados. Ambas crisis comparten algunas analogías interesantes: el hecho de estar generadas por una asunción de riesgos excesivos, la presencia de asimetrías de información, el fracaso del mercado, una regulación inadecuada, y la falta de una contabilidad comprensible y creíble, entre otras. La autora sostiene que analizando la forma en que se han abordado estas circunstancias a la hora de resolver los problemas ambientales pueden derivarse lecciones de interés para la resolución de la crisis económica.

El capítulo segundo de esta decimoséptima edición de Ekonomi Gerizan, titulado “Visión de la crisis desde la perspectiva de los países en desarrollo”, ha pretendido enfocar el análisis de la situación en países que, como es el caso de China, están llamados a convertirse en tractores protagonistas de la economía mundial en los próximos decenios, o que, como los países en desarrollo, sufren el impacto de los cambios de ciclo económico de una manera diferente, seguramente más dolorosa.

D. Alfredo Pastor analiza en su artículo “China y las tres crisis” las especificidades del caso de la economía china. Este país, que ha ido adquiriendo en las últimas décadas un papel cada vez más relevante en la escena económica mundial, será previsiblemente determinante en la evolución de la economía mundial en las próximas décadas en función de cómo vaya dando solución a los retos que plantea su desarrollo e integrándose, en consecuencia, en el conjunto del escenario económico. El análisis de la economía china debe enmarcarse no sólo dentro de los parámetros de la actual crisis económica y financiera global, sino que debe entenderse y analizarse dentro del marco de los persistentes y considerables desequilibrios comerciales y financieros existentes a nivel internacional y de la amenaza de un alza sostenida en los precios de materias primas y recursos naturales.

El papel y el impacto de la crisis en Latinoamérica constituye un caso notablemente diferente del anterior. En el artículo “El impacto de la crisis en Latinoamérica”, sus autores, D. Jose Luis Machinea y D. Guido Zack, analizan el impacto de la crisis sobre los países de América Latina. Destacan que su efecto sobre las economías en desarrollo haya sido menor que en los países desarrollados, a pesar de que, en general, la volatilidad del crecimiento durante las últimas décadas ha sido mayor en el mundo en desarrollo. Tras tratar de dilucidar el motivo por el cual el impacto sobre los países de América Latina haya sido menor que en crisis previas y cuáles son los riesgos de recuperación que están teniendo lugar, concluyen que aún suponiendo que no se concretaran ninguno de dichos riesgos, esperan que el mundo crezca a medio y largo plazo a un ritmo menor que en el pasado reciente, pero probablemente con menos sobresaltos. Asimismo estiman que el futuro de la región dependerá de manera determinante de la evolución que siga la economía mundial en los próximos años, la cual vendrá marcada por el papel del comercio, por las regiones más dinámicas, por la deslocalización de la producción y por el papel del cambio tecnológico.

La perspectiva del artículo “¿Qué puede implicar la crisis para los países en desarrollo?”, cuya autora es Dña. Iliana Olivié, es más amplia. En una economía mundial con un alto grado de globalización, el impacto sobre las economías en desarrollo de la crisis de las desarrolladas no se ha hecho esperar. Y el debate sobre la vigencia e idoneidad de los modelos de desarrollo para países emergentes y en desarrollo es consecuencia del cuestionamiento del modelo de crecimiento económico de los desarrollados. Por ello, tras evaluar algunas de las consecuencias económicas y sociales de la crisis financiera y económica mundial para los países en desarrollo, la autora aborda el debate sobre los paradigmas de desarrollo desde el análisis de las causas de la crisis financiera, debate que está estrechamente ligado con el debate sobre el papel del Estado en la economía y, en último término, con el debate sobre los principales paradigmas de desarrollo.

El papel del sistema financiero en la gestación y desencadenamiento de la crisis ha sido muy relevante. De ahí que le hayamos dedicado el capitulo tercero bajo el título “La vertiente financiera de una crisis global”. Este capítulo se inicia con “Algunas reflexiones sobre la reforma de la regulación y supervisión financiera”, cuyo autor es D. José Pérez. Según el autor, la naturaleza y gravedad de la actual crisis financiera ha llevado a plantear una revisión profunda de la regulación y supervisión financiera a ambos lados del Atlántico, para la que existe hoy un amplio acuerdo sobre la necesidad de cambios significativos en las normativas prudenciales, la protección de los inversores, las infraestructuras de los mercados, las instituciones de supervisión, y en fin, en los mecanismos y procesos de gestión y resolución de crisis, tanto para prevenir la recurrencia de estas como para minimizar sus costes. En el caso de la Unión Europea, estos necesidades de cambio están subrayados por los desafíos que la fragmentación en dichos terrenos plantea a la estabilidad financiera y a la eficiencia del mercado único de servicios financieros. El contenido del artículo trata de responder a los que, para el autor, son los grandes interrogantes de la reforma: por qué se plantean estos cambios normativos y de arquitectura institucional de la supervisión financiera en la U.E.; cuál es su justificación y contenido; y cuáles serán sus implicaciones más significativas.

El Presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), D. Julio Segura, suscribe a continuación el artículo titulado “La orientación de la supervisión financiera en respuesta a los fallos del sistema”. En el mismo se aborda primero la cuestión de los fallos, de mercado, regulatorios, y de diseño de políticas macroeconómicas, y de las hipótesis de teoría financiera sobre cuyo cumplimiento existía una alto grado de confianza y que han demostrado no ser correctas, que arrojan luz sobre la actividad de un supervisor de mercados en una situación de crisis como la actual. A continuación se comentan algunas actuaciones de la CNMV que han sido guiadas por el análisis previo. En el ámbito internacional, un papel activo sobre las reformas regulatorias necesarias que engloban áreas como los hedge funds, los mercados OTC, las agencias de rating, la remuneración de consejeros, la información financiera y los mercados financieros. En el ámbito nacional, actuaciones para garantizar una adecuada valoración de los activos financieros, así como una mejora de la transparencia en el funcionamiento de los mercados.

D. Santiago Carbó, en su artículo “Crisis financiera y sus soluciones: las perspectivas de ambos lados del Atlántico”, analiza los principales factores explicativos de la crisis financiera global que se desencadenó en agosto de 2007, así como los mecanismos de resolución propuestos, tanto a escala nacional como internacional, para atajar estos problemas. Prestando especial atención a las iniciativas en Estados Unidos y en Europa, así como al caso español, se distingue entre las iniciativas para la resolución de los problemas de corto plazo y las acciones y propuestas de largo plazo para la reforma de la arquitectura financiera internacional. El análisis realizado sugiere la existencia de acciones unilaterales a escala nacional para afrontar los problemas de largo plazo, a la vez que la existencia de divergencias importantes en las iniciativas de reforma financiera en Europa y Estados Unidos. Asimismo, se pone de manifiesto la peculiaridad del caso español, tanto en los mecanismos de supervisión que se arbitraron dentro del esquema de supervisión prudencial antes de la crisis (destacando las provisiones estadísticas) como en la resolución del problema del deterioro de activos y reestructuración bancaria, mediante un proceso ordenado con varios escenarios o cursos de acción.

El siguiente artículo contiene la conferencia de clausura del Seminario de Verano organizado por la FCAVN, que sirve de soporte principal a este libro, y que fue pronunciada por el Gobernador del Banco de España D. Miguel Ángel Fernández Ordóñez. En dicha conferencia de clausura se abordó la situación del sistema financiero español, el cual, disfrutando de un estado general razonablemente bueno, debe afrontar, de manera inmediata, una serie de desafíos importantes relacionados con la presión sobre los márgenes, con la financiación, con el capital, con la eficiencia y con la calidad de los activos. Y debe resolver dichos retos con el fin de seguir cumpliendo satisfactoriamente su función económica de provisión de financiación para el conjunto del sistema. Ante un escenario económico previsiblemente mucho menos expansivo para lo venidero, las entidades financieras deben encontrar vías de actuación para sostener sus cuentas de resultados, al tiempo que se produce un proceso de redimensionamiento y reestructuración del conjunto del sector. En este sentido serán fundamentales los procesos de contención de costes y de mejora de la eficiencia y de la productividad, así como la explotación de las ventajas de las economías de escala.

El capítulo cuarto y final de la presente edición, bajo el título “Reflexiones sobre la gestión de la crisis”, contiene varios análisis de diferentes herramientas para la gestión de la crisis. “Las políticas económicas anticrisis, a examen” es el título del artículo elaborado por D. Juergen Donges, en el que se señala que las medidas no convencionales de los bancos centrales y los gobiernos tendentes a reducir el riesgo sistémico en los mercados financieros, junto con las medidas fiscales ultraexpansivas para la recuperación económica, que tienen a corto plazo efectos positivos, han tenido como consecuencia un incremento vertiginoso de los déficits públicos. La inexorable consolidación de los presupuestos, impuesta impecablemente por la llamada ‘restricción presupuestaria intertemporal’, hace que los gobiernos deban tener preparadas estrategias ‘de salida’ de las políticas fiscales expansivas para cuando la actividad económica empiece a recuperarse, al igual que tienen que hacerlo los bancos centrales en su ámbito de política monetaria, con el fin de evitar que un dinero demasiado barato produzca un repunte de inflación o genere nuevas burbujas especulativas en los mercados financieros e inmobiliarios. Además, las políticas de reactivación económica, que por su propia naturaleza son cortoplacistas, deben de complementarse cuanto antes con políticas de oferta de fondo, cuya orientación, por definición, es de medio y largo plazo. Pues la crisis no ha disuelto los grandes desafíos a los que llevan expuestas las economías de un tiempo a esta parte.

D. Federico Steinberg plantea en su artículo “La gobernanza económica global y las reformas del FMI y la OMC” que la crisis financiera global ha puesto sobre la mesa la necesidad de reformar las instituciones de gobernanza económica global para mejorar su efectividad y su legitimidad. Aunque la globalización haría necesaria la modificación de prácticamente todas las organizaciones multilaterales, la crisis exige comenzar con las instituciones de Bretton Woods, muy especialmente con el FMI, así como la OMC, para evitar el auge del proteccionismo. El principal reto consiste en incorporar la voz de las economías emergentes y en diseñar nuevas reglas de juego para el comercio y las finanzas internacionales que permitan evitar crisis futuras. La actual coyuntura, en la que la cooperación internacional se vuelve más necesaria que nunca, abre una gran oportunidad para avanzar en esta reforma. Pero nada asegura que la comunidad internacional pueda aprovecharla.

Esta edición de Ekonomi Gerizan se cierra con “Crisis económica y dinámica del ajuste inmobiliario en España”, artículo escrito por D. José García Montalvo, en el que se presenta una visión de la situación y perspectivas del sector inmobiliario en España, con el objetivo no de hacer un recorrido exhaustivo por todos los aspectos del mercado inmobiliario español sino de centrarse en algunos puntos que se consideran críticos y que ofrecen una perspectiva sintética del sector. El artículo analiza la situación actual y los factores que determinan el ritmo del ajuste del sector inmobiliario al nuevo equilibrio post-burbuja.

Con esta decimoséptima edición de Ekonomi Gerizan hemos querido enfocar un tema que, en esta ocasión, no solo es relevante, sino también tremendamente actual e incluso urgente. Siempre están en nuestro ánimo las tareas de divulgación, reflexión y conocimiento de aquellos temas que entendemos que suscitan o deben suscitar gran interés. En este ánimo de divulgación, como viene siendo habitual, el contenido de este libro y de todas las anteriores ediciones de la serie Ekonomi Gerizan están gratuitamente disponibles en la web de la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras (www.fcavn.es). Son nuestros lectores quienes tienen la última palabra y pueden establecer si, en alguna medida, nos hemos acercado a nuestro objetivo.

No es posible terminar sin dedicar unas palabras de agradecimiento a todas aquellas personas con las que, de diferentes maneras, hemos colaborado en el último año, haciendo posible, entre todos, esta publicación. A pesar de que algunos de ellos tenían, por razón de la misma crisis, su agenda de trabajo tremendamente ocupada, han hecho un hueco en la misma aportando su valioso conocimiento.


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